Las Navidades encontrarán al cómico de Jim Carrey vestido de verde y perfectamente maquillado como "The Grinch", el personaje gruñón y malhumorado que creó Dr. Seuss y que espera convertirse en uno de los mayores estrenos cinematográficos de la temporada.
"¡Bienvenidos, gente del planeta Tierra. Vengo en son de paz!", saludó el humorista a los que se acercaron a conocer en Los Angeles las primeras imágenes de un largometraje dirigido por Ron Howard que no verá la luz hasta el 17 de noviembre.
No es que la historia tenga que ver con marcianos, aunque el protagonista sea verde, sino con el fantástico mundo creado por el ilustrador y cuentista infantil Theodore Giesel, más conocido como Dr. Seuss, un clásico entre la infancia estadounidense.
Sin embargo, la fama de "The Grinch", siempre gruñendo y en contra del espíritu festivo de las perpetuas Navidades de sus vecinos de Who-ville, fue difícil de traducir a la pantalla.
Sólo el animador Chuck Jones se aventuró a tal hazaña en 1966 en un popular cortometraje de dibujos animados que contó con la voz de Boris Karloff como narrador.
"Su labor fue brillante, pero más sencilla porque fue traducir dibujos de dos dimensiones a animaciones también de dos dimensiones pero la película en la que estamos trabajando quiere darle volumen, vida a ese universo fantástico, como si fueran seres que habitan en la casa de al lado", señaló el animador por ordenador Randall Rosa.
Su trabajo en este filme, parte del equipo de efectos especiales de Digital Domain, es el de hacer realidad ese mundo gracias a la magia de los ordenadores.
"Claro que teniendo a alguien como Jim Carrey ¿quién quiere sustituirlo por una creación digital?", añadió Julian Levi, productor de los efectos visuales.
Si bien Carrey es el alma del filme con su humor, elasticidad y dotes cómicas, la estrella que viene a cobrar unos 20 millones de dólares por película dista de parecerse a esa bestia peluda y verdosa, con morro animal y peluches por dedos que es el "Grinch".
Ahí es donde entró la labor de Rick Baker, el maquillador más veces galardonado con el Oscar en esta categoría y capaz de transformar al actor detrás de una máscara sin perder su humor.
"Los chistes más groseros siempre eran suyos", apuntó la actriz Molly Shannon, la más inocente de un reparto que también incluye a Christine Baranski.
"En Carrey tuve alguien que sabía mover mi máscara de goma, que no tenía miedo de sobreactuar lo cual da el mejor resultado porque es necesario el exceso para poder conectar con el público detrás de tanto maquillaje", confesó Baker.
Aplicado primero en su cara, Baker adaptó el maquillaje al rostro del actor en un proceso que diariamente llevaba un mínimo de dos horas y media, "todo en función de cuanto tiempo Jim se quedara sentado sin necesidad de irse a fumar un cigarrillo", apunta Baker.
"Todo es un problema de paciencia, un arte que me ha enseñado el rodaje de "The Grinch" y un maquillaje muy difícil lo mirara como lo mirara", recordó el actor.
Aunque inicialmente la idea de Howard era la de dejar más reconocible a Carrey, dada la inversión monetaria que supone el actor, Baker fue capaz de convencer al realizador de que el protagonista de "Ace Ventura" tenía que desaparecer para dejar paso al personaje.
"Siempre parece que el maquillaje es una tecnología del pasado y que existe una lucha entre los ordenadores y los hombres detrás de una máscara o un traje, pero lo cierto es que los mejores resultados existen cuando se combinan los dos mundos", afirmó el creador de los maquillajes de "The Nutty Proffesor".
De este modo si Baker le puso la cara a "The Grinch" y Carrey el humor, el equipo de Digital Domain hizo lo imposible, retocando la sonrisa del actor para convertirla en un buzón de correos o alargando su cuello como sólo las avestruces o las jirafas saben hacerlo.
"Podemos jugar a ser Dios y crear nuestro propio universo", reconoció Nancy Bernstein, vicepresidenta de Digital Domain, contenta de crear este mundo infantil que competirá contra el resto de la cartelera para ganarse el apoyo de los más pequeños, y los grandes que les acompañan.