Así se manifiesta el eminente científico en un documental de la televisión británica "Channel 4" que se emitirá este sábado para celebrar el quincuagésimo aniversario del llamado "descubrimiento del siglo", pero cuyo contenido se divulgó hoy en el Reino Unido.
Watson mantiene que las personas estúpidas o con un coeficiente intelectual bajo que no tienen un trastorno mental diagnosticado padecen un desorden que se transmite de forma hereditaria a través de los genes, como ocurre con enfermedades como la fibrosis cística o la hemofilia.
"Si eres realmente estúpido, yo a eso lo llamaría enfermedad", dice el prestigioso profesor, gran impulsor del Proyecto Genoma Humano, la iniciativa internacional para descifrar el llamado "mapa de la vida".
Watson considera un error asociar la lentitud en el aprendizaje a una situación de pobreza o a problemas familiares, "como diría mucha gente", ya que es más probable que exista una causa genética que puede y debe ser corregida.
En opinión de Watson, que a sus 75 años es un abierto defensor de usar la ingeniería genética para mejorar la raza humana, los científicos tendrían que desarrollar terapias genéticas y hacer exámenes prenatales para prevenir el nacimiento de niños estúpidos.
Tostada, 9,8 microgramos por porción, y pan blando, 2,2.
Cereales para el desayuno, 7,3 microgramos.
Galletas, 6,6 micrograms.
Café, 2 microgramos.
Todavía no se han medido los niveles de acrilamida de otras comidas populares, incluida la pizza.