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La seguridad de una manta cuando mamá está ausente


Como ocurre con el personaje de historietas cómicas Linus, algunos niños no quieren abandonar la casa sin su querida manta o juguete predilecto, según expertos.
Un estudio reciente, presentado ante la Asociación de Psicólogos de Estados Unidos, reveló que mientras más cercano se sienta un niño a sus padres a la hora de dormir, menor será el apego a mantas y otros objetos inanimados.
Algunas investigaciones anteriores sugerían que el origen étnico guardaba relación con el apego a las mantas, pero el nuevo estudio destaca que la actitud de los padres y las condiciones circundantes en el momento de irse a la cama pueden ser más determinantes en el comportamiento infantil, según explicó a Reuters Gabriel J. Ybarra, profesora de la Universidad de California.
El estudio reveló que los padres anglosajones de raza blanca y los latinos tienen mayor tendencia a considerar el apego a las mantas como algo negativo que los padres asiáticos o de raza negra.
Según Ybarra, este descubrimiento indica que el origen étnico juega su papel en las creencias paternas, pero hay otras variables, como la cercanía entre hijos y padres a la hora de dormir, que condicionan el apego de los niños a algunos objetos.
Por otra parte, no hay evidencia de que el apego a las mantas esté asociado con síntomas de ansiedad y neurosis. De hecho, muchos niños apegados a objetos inanimados suelen ser más amables y menos impositivos durante la adolescencia, destacó Ybarra.
Las mantas también pueden ayudar a los niños a lidiar con la ausencia de la madre. Ybarra señaló que los niños ven a su madre, o a quien los cuida con mayor frecuencia, como una fuente de seguridad y apoyo.
El niño puede transferir estos sentimientos hacia la manta cuando no se halla en compañía de sus padres o seres allegados, según el informe.
"Esto es algo positivo, ya que la manta actúa como sustituta de la madre en su ausencia. Sin embargo, cuando se les permite escoger, es la madre a quien escogen por lo general, especialmente en situaciones de mucho estrés", dijo Ybarra.
Los autores del estudio entrevistaron a 279 padres de niños de cinco años o menos que todavía utilizaban las mismas mantas de cuando nacieron.
De acuerdo con los datos aportados por los padres, se comprobó que casi tres cuartos de los niños estaban apegados a sus mantas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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