Este verano atípico de la Familia Real española en Palma tampoco renuncia a las tradicionales instantáneas de los nietos de los Reyes en la cubierta del Fortuna. Felipe de Marichalar y sus primos, Juan Valentín, Pablo Nicolás y Miguel Urdangarín, se embarcaron este fin de semana en el yate real junto a sus amigas, las hijas de la princesa Alia de Jordania, dispuestos a disfrutar de un día de sol y mar navegando por aguas baleares. Durante la travesía, los niños estuvieron charlando, jugando y descansando, especialmente el pequeño Felipe, de la apretada agenda de divertidas actividades que le había preparado para la pasada semana su abuela, la reina Sofía.
No les acompañaban en esta ocasión ni sus primas, las hijas de los Príncipes de Asturias, las infantas Leonor y Sofía, ni sus respectivas hermanas, la hija de la infanta Elena, Victoria Federica, y la benjamita de los Duques de Palma, Irene Urdangarín, que seguramente se hayan quedado en la residencia familiar.
Cada año, por estas fechas, el palacio de Marivent se convierte en el punto de encuentro de los ocho nietos de los Reyes, que llenan de bullicio, risas y juegos cada estancia.