Hoy es el día en que Panamá le rinde tributo y homenaje a un ser que de manera desmedida y, sin esperar nada a cambio, da amor, protección y consejos a sus primogénitos.
Una mujer que, al enfermarnos brinda una caricia, que al tener pesadillas está ahí acurrucándonos, que siempre tiene las palabras correctas para aconsejar y brindar aliento, que regaña y da una nalgada cuando debe hacerlo, que en infinitas ocasiones hace la labor de padre, la que cree firmemente en las capacidades y está consciente de las inseguridades y defectos de un individuo. Señores, hablamos de una madre.
Pero muchas están de acuerdo en que no se nace con todos los conocimientos para enfrentar el proceso de cuidado y llegada de un nuevo miembro a la familia. ¡No!
Todo se aprende con la práctica, y en aquellas mamás primerizas hay un cúmulo de sentimientos, como miedo, inseguridades, alegría, entre otros.
No obstante, para suerte de muchas, algunas cuentan con los sugerencias de amigos y demás familiares que han pasado por esta etapa y, pueden tener más confianza antes, durante y después del embarazo.
Por ello, en esta ocasión, conoceremos a la reconocida modelo y expresentadora de televisión Mercy Correia, quien hace poco experimentó una de las experiencias más gratificantes de su vida: el convertirse en madre.
Experiencia que define como una “total bendición”, y por la cual se esmera cada día para brindarle lo mejor a su primogénita, Fabiana.
Una pregunta repetida:
Háblanos un poco de tu faceta como mamá.
Esta nueva faceta como mamá es fantástica.
Al principio es algo difícil y siempre es totalmente nuevo. Pero me encanta.
Es increíble, cómo sin saber nada acerca de cuidar un bebé, al ser madre vas aprendiendo tan naturalmente que ni cuenta te das, cuando ya eres toda una experta. Y no es que yo lo sea, pero mi hija me va enseñando algo nuevo cada día.
También leo todo lo que pueda acerca del desarrollo de los niños, y presto mucha atención a los consejos de otras madres con más experiencia que yo.
Algunos ‘tips’ para aquellas mamás primerizas como tú.
Paciencia, mucha paciencia. Si mantienes la calma, vas a ver cómo las cosas se van dando solas.
Desde el dar pecho, calmar el llanto de tu bebi y ponerlo a dormir.
Poco a poco, tú y tu bebé se van conociendo y las cosas se tornan un poco más fáciles.
Un ‘tip’ que puedo brindar, y que yo misma recibí de una amiga, es que desde temprano enseñen a su bebé a dormirse solito.
Es difícil al principio porque te sientes inquieta con un llantito, pero si calmas al bebé y lo vuelves a poner en su cuna, aunque no se haya dormido aún, poco a poco el bebé deja de necesitar los brazos para dormir.
Yo he evitado por completo mecer a Fabiana ni en brazos ni en la silla mecedora.
¿Qué ha sido lo más difícil durante y después del embarazo?
No se me ocurre nada que haya sido particularmente difícil durante el embarazo.
Todo lo contrario, para mí fue una etapa divina. Gracias a Dios no tuve mareos, ni dolores de espalda. Solo un poco de apetito y sueño, pero como todo el mundo quiere consentir a una futura mamá, yo aproveché y me dejé consentir.
En cuanto a lo que vino después, dar pecho ha sido muy duro. Me costó mucho, ya que me dolía horrores.
Pero sufrí en silencio para darle a la bebi la leche materna que es tan importante y beneficiosa para un recién nacido. Lastimosamente a los dos meses y una semana, colgué los guantes.
Fue una sensación agridulce, ya que por un lado sentí el alivio de no más dolor, pero por el otro me hubiese gustado seguir brindádole el mejor alimento a “Fabi” por más tiempo.
¿Qué fue lo primero que se te vino a la mente, al momento de tener a tu bebé en brazos?
Lo primero que pensé fue en su salud. Le observé sus manitos, sus ojitos, su cabello. Todo.
Mi esposo me preguntó qué sentía, pero no salieron las palabras. Era algo indescriptible.
¿Cómo manejas tu vida profesional, de esposa y madre?
Creo que lo primordial es la organización. No dejar de lado tu vida antes de ser mamá. Seguir cuidando de ti como mujer, estar ahí para tu pareja, tu familia, tus amigas.
Yo me he adaptado a Fabiana, pero no he dejado de ser quien era antes de ser madre. Y por supuesto, cuento con mucho apoyo.
No solo con mi esposo, sino también con mis suegros, mis papás, mi hermano, tías, tíos y primos.
Todos están muy emocionados con la llegada de “Fabi” y manos hay de sobra para ayudar.
Según tu percepción, ¿cuáles son las claves para alcanzar el éxito?
No debemos quedarnos estancados y proponernos siempre nuevas metas, sueños y ambiciones.
Además de seguir creciendo cada día de la forma que más puedas.