Los niños que nacen tras una técnica para tratar la esterilidad masculina son tan sanos física y mentalmente como los concebidos de forma natural, mostró un estudio de niños de cinco años.
La inyección intracitoplasmática de espermatozoides (IICP), en la cual se inyecta un único espermatozoide en el óvulo, ha permitido a los hombres con bajo recuento espermático o esperma de baja calidad convertirse en padres, pero los médicos estaban preocupados de que pudiera aumentar el riesgo del bebé de nacer con anomalías.
"Este estudio ofrece evidencia posterior de la seguridad de los métodos actuales de tratamiento", dijo el profesor investigador Andre Van Steirteghem, de la Universidad Vrije de Bruselas, Bélgica, en una reunión celebrada en Praga.
"Esto confirma que estas técnicas pueden ayudar a las parejas estériles a tener el niño que habían deseado durante tanto tiempo, y a que la salud futura de los niños concebidos mediante este método sea tan buena como los niños concebidos de forma natural". Van Steirteghem y sus colegas presentarán los resultados de su estudio el próximo fin de semana en la conferencia sobre esterilidad organizada por la Fundación Bertarelli, de la capital checa.
El estudio incluyó a 300 niños nacidos tras una IICT en Bélgica, Suecia y Estados Unidos, y a 266 niños de edad similar concebidos de forma natural, los cuales fueron reclutados por intermedio de las escuelas y de las partidas de nacimiento nacionales y locales. Los pequeños tenían, por término medio, 5 años cuando se realizó el estudio.