La Familia Real británica no piensa demandar ni a las autoras ni a los medios de comunicación que divulgaron las fotos del Príncipe Harry desnudo en un hotel de Las Vegas, al contrario que sí ocurrió en el caso de la duquesa Kate Middleton, fotografiada desnuda por las “paparazzi” en el castillo d'Autet, en la Provenza francesa.
El motivo que la Casa Real maneja es el siguiente: “La habitación de un hotel es una estancia privada y a sus huéspedes se les debería presuponer un cierto sentido de la vida íntima. Además, el príncipe Harry se encuentra centrado enteramente en sus deberes como piloto de helicópteros en Afganistán, por lo tanto no es el momento más adecuado para presentar una querella criminal relacionada con su vida privada”.
Hay que recordar que los duques de Cambridge presentaron una demanda en un juzgado de Nanterre (Francia) contra la revista Closer, primera en publicar las imágenes en “topless” de Kate mientras disfrutaba de unas vacaciones junto a su esposo, el príncipe Guillermo, previas al viaje oficial por el sudeste asiático para celebrar el Jubileo de Diamantes de la Reina Isabel II.