En sintonía con una tendencia de los últimos años, pero acelerada cuando en 2012 se cumplieron cien años del famoso naufragio del Titanic, llegó su posterior reestreno quince años después de la multipremiada película. Se buscó realizarla en formato 3D. De esa manera también regresaron exitosas cintas como “El Rey León” y “Buscando a Nemo”, además, hace meses, “Monster Inc.”.
Ahora, llega el turno de una producción cinematográfica, la cual en 1993 rompió todos los récords y marcó un antes y un después en lo referente al cine catástrofe; nada menos que “Jurassic Park”, el filme dirigido por Steven Spielberg.

Michael Crichton es un autor, creador del bestseller,en el que está basada la película (también participó del guion de la misma), que relata la genial idea de John Hammond (Richard Attenborough, una especie de oscuro Walt Disney) de recrear a los dinosaurios en la actualidad en un parque cerrado de una isla remota.
Los paleontólogos Grant (Sam Neill) y Satller (Laura Dern) son parte del proyecto y llegan al impresionante lugar antes de que abra sus puertas al público. Los nietos de Hammond, Tim y Lex, quienes serán los ojos de niños de esta historia, que hace 20 años impresionó por sus efectos a toda una generación, también se suman a la aventura.

Tanto tiempo ha pasado y el filme se ha mantenido muy bien a las dos décadas que le pesan en historia. El mecanismo de relojería de un maestro en estas artes como Spielberg (responsable de “Tiburón” y “E.T.”) está detrás de todo este gran proyecto y es el principal motivo por el que su conversión a 3D no solo le agrega el costado técnico, sino que ayuda a volver a apreciar al Spielberg volcado al cine de ciencia ficción/catástrofe. Esa idea de aventura tan reconocida de sus películas: hombres comunes ante circunstancias extraordinarias.
El filme costó 66 millones de dólares y recaudó 970 millones de dólares en su momento, y se convirtió en una de las más taquilleras de la historia. Sus escenas terroríficas llegaron incluso a declarar a su director que no dejaría ver a sus hijos el filme hasta que cumplieran quince años.

En 1997, luego de ser presionado ampliamente por los fanáticos, Crichton publicó una novela llamada “El mundo perdido” y Spielberg decidió realizar una segunda película, que también fue un éxito de taquilla. Le siguió en 2001 una tercera parte, esta vez sin el guion de Crichton ni la dirección de Spielberg.
De esta manera, una década más tarde, se reflotó el proyecto de continuar la saga con una cuarta entrega que se estrenará en 2015, es por ello que este reestreno en un espectacular 3D es parte de una estrategia para colocar la saga nuevamente en boca de todos.
