Los futuros suegros de la mexicana Salma Hayek, el multimillonario Francois Pinault y Madame Maryvonne Pinault, se mostraron muy cariñosos con la actriz en la cena del 52º aniversario de la Fundación Cini en Venecia.
La actriz, desbordante de felicidad y en la recta final de su embarazo, asistió a la cena privada para celebrar el aniversario de la fundación, mayor exhibición de arte contemporáneo auspiciada por la familia Pinault.
Llevo una temporada queriendo decirlo, pero siempre temo que alguien me linche. Estoy hastiado de niños guapos, al estilo anglosajón, que quieren imponerse a un resto del mundo temeroso, al cual se vilipendia imitando a esos micos que nos apabullan con músicas insípidas y modas absurdas.
Los valores occidentales tienen que ser los suyos. Europa, ya no los tiene y los poquillos que le quedaban los está perdiendo con las tenebrosas historias climáticas de las que Bush habla muy serio, cuando todos sabemos que nada le importan.
Pero el negocio es el negocio. Además, lanzar películas como las de esos repulsivos piratas cumple una función política: permiten que a la gente no les molesten las tres neuronas y media que les quedan, que los niños se vuelvan más tontos y que sus padres terminen por sucumbir a un infarto de fealdad moral.
¿Imaginan lo que debe de ser la vida de un acomodador o de una acomodadora cuando les cae en desgracia una peliculita de estas, que incita al suicidio colectivo, a afiliarse a una secta de redentores bushianos, a comerse un bocadillo de calamares crudos o incluso a inmolarse en la puerta del cine, aprovechando el momento en que el mecanismo abren y cierran las puertas de cristales?.
Un vaivén que podría incluso animar a las llamas a devorar, en un santiamén, al acomodador o acomodadora desesperados, como si fueran esas palomitas purulentas por las que cobran un Potosí.