Zinedine Zidane puso ayer punto final a su carrera de la más triste manera, tras ser expulsado en la final de Alemania 2006.
Zidane cerró en falso una carrera por un arrebato infantil, por caer en la trampa que le tendió Marco Materazzi.
Hasta ese momento, hasta que "Zizou" dejó de pensar en su despedida y quiso saldar cuentas con un cabezazo en el pecho.
Zinedine Zidane remató su asombrosa carrera deportiva con un borrón en la final de la Copa del Mundo frente a Italia que recuerda el que, como jugador del Juventus, cometió hace seis años en un partido de la Liga de Campeones contra el Hamburgo.
Sucedió el 24 de octubre del 2000. Corría el minuto 29 en el estadio Dell Alpi turinés cuando Zidane quiso tomarse la justicia por su mano y propinó un cabezazo a Kientz. El árbitro no dudó en mandarle a los vestuarios.
La expulsión del 2000 le costó cinco partidos de suspensión y contribuyó al fracaso del Juventus, que fue apeado de las competiciones europeas en una temporada en la que también cedió e título al Roma.