Para aquellos que al despuntar el año decían que ya no asustaba a nadie, Brasil les envió una carta documento con una clara advertencia: Nos vemos en Corea y en Japón"". Con los goles de Ronaldo y las fantasías de Rivaldo, Ronaldinho y compañía, Brasil se dio un baño de felicidad durante un 2002 en el que la revelación fue Senegal y la decepción atrapó a varios poderosos como Argentina, Francia e Italia.
Entre los clubes se destacó el Real Madrid, en el año de su centenario, consagrándose Rey de Europa y ganando la Copa Intercontinental en la puja con Sudamérica, representada por Olimpia del Paraguay. Pero como ocurre cada cuatro años, el escenario futbolístico lo dominó el mundial, que por primera vez salió de hogares europeos y americanos para jugarse en Asia.
Después de haber sufrido como nunca en las eliminatorias sudamericanas, Brasil figuró después al tope del mundo en Yokohama, donde impuso su arte sobre la fuerza de Alemania en una final 2-0 con goles de Ronaldo.
Brasil ganó sus siete partidos en un mundial que será recordado como el de las sorpresas"", las cuales afloraron de entrada cuando Senegal le ganó 1-0 al por entonces campeón Francia, en el partido inaugural.
Francia no sobrevivió a la primera ronda, como tampoco lo hizo Argentina, que llegó como gran favorita y que en el Grupo de la Muerte sumó cuatro puntos que no le alcanzaron: venció 1-0 a Nigeria, perdió 1-0 con Inglaterra y empató 1-1 con Suecia.
Ese partido marcó la despedida de Gabriel Batistuta con la selección de Argentina, de la cual es su máximo artillero de todos los tiempos con 56 goles en 77 presentaciones. Italia superó la primera ronda pero en la segunda fue víctima de los malos arbitrajes cuando cayó 2-1 ante Corea del Sur.
El árbitro ecuatoriano Byron Moreno le anuló un gol en tiempo extra a Damiano Tomassi que le hubiese dado el triunfo a Italia y poco antes expulsó a Francesco Totti supuestamente por fingir una infracción en área. Se comprobó por televisión que no se tiró, sino que tropezó con un rival.
A la larga Corea quedó en un histórico cuarto lugar, al perder 3-2 ante Turquía, en el choque por el tercer puesto. Por lo hecho antes y durante ese mundial, la FIFA distinguió a Los Leones"" africanos como la revelación del año y el equipo que más progresos hizo en la temporada.
Senegal empezó dando muestras de su valentía al ganar una plaza para el mundial delante de tres gigantes africanos como Marruecos, Egipto y Argelia y lo terminó ganando la Copa Nelson Mandela al vencer a Sudáfrica en los penales, instancia a la que se llegó ya que el partido quedó 1-1. Durante el año, Senegal avanzó unos 40 lugares para quedar entre los 30 mejores del mundo en una lista que encabeza Brasil.
Entre las individualidades, el mejor del planeta fue Ronaldo, que venía de casi dos años sin jugar por una lesión muscular. Pero El fenómeno"" escribió uno de los capítulos más impresionantes en la historia del fútbol al marcar ocho goles en el mundial, dos de ellos en la final al arquero alemán Oliver Kahn, quien sin embargo fue premiado como el mejor jugador de esa competencia.
Ronaldo fue el primero en superar la barrera de los seis goles desde que el alemán Gerd Muller marcó 10 en 1970, en México. Con 12 goles en tres mundial, a Ronaldo solo lo superan Muller, con 14 y el francés Just Fontaine, con 13.