Alfredo Relaño, director del diario AS, escribió un libro sencillo y hermoso, fundamental para quien desea tomar este apostolado del periodismo deportivo, lo título Futbolcedario.
Hoy comparto con ustedes una linda palabra descrita allí, Alirón:
"Grito sagrado que sólo le es dado lanzar a la afición del equipo que gana la Liga. La palabra procede de México, donde alirón era el ala de una ave sagrada que, elaborada como un adorno especialmente hermoso, se entregaba a los héroes o a vencedores en pruebas de habilidad o destreza deportiva. Su incorporación al fútbol español es tan antigua que en 1920 ya figura en el himno del Atletico de Madrid, entonces Athletic Club de Madrid".
Así será hoy. Se cantará Alirón en España, y muy probablemente en Italia.
Porque el fútbol, además de poseer esos destellos bélicos de palabras heredadas por sus orígenes ingleses, posee esa magia extra que hace que un fanático pueda estar frente a su televisor horas emocionado por hechos que ocurren a miles de quilómetros de su puesto.
Panamá no escapa a este tema. A esta era de tecnología, donde fácilmente se ve por la calle una camiseta de algún club europeo.
Qué diferente será el Alirón del Madrid al del año pasado (in extremis), será moderado tranquilo y esperado: Cibeles tendrá a Raúl nuevamente en su regazo.
Esta vez no estará Beckham, sólo porque Capello se volvió loco. Eso será lo único que hoy hará falta.