McIlroy y Tiger, eliminados en sus estrenos de temporada
comenzaron su andadura en la campaña de 2013 con sendos traspiés monumentales.
Rory McIlroy y Tiger Woods, por este orden los números 1 y 2 del mundo, comenzaron su andadura en la campaña de 2013 con sendos traspiés monumentales, después de fallar ambos el corte en el Campeonato de golf de Abu Dabi, perteneciente al circuito europeo.
El ko del norirlandés McIlroy en el primer torneo de la Gira del desierto, que el Tour europeo desarrolla por el Golfo Pérsico, se produjo con un irremediable suspenso (6 sobre par) y con polémica añadida: hoy recurrió a su viejo putter en lugar de usar el nuevo e impuesto presuntamente por contrato por su nueva marca de material.
Pero no solo el debut de McIlroy con su nueva compañía (Nike) se saldó con un formidable fiasco. También la marcha imprevista de Woods estuvo rodeada de polémica y suspense.
El estadounidense regresará prematuramente a su país, y tras ser penalizado con dos golpes por un drop incorrecto que, finalmente, resultaron decisivos para el desenlace.
Tiger habría dado por empotrada en el terreno su bola lanzada desde el tee del hoyo 5, en un arbusto lejos de la calle y del rough. El jugador se alivió, limpió la bola y la dropó con la aquiescencia de su marcador, Martin Kaymer, y sin anotarse penalidad.