La aerolínea británica British Airways (BA) anunció ayer, que planea recortar los salarios de 36,000 empleados como medida para reducir costes, tras la crisis generada por los atentados terroristas contra Estados Unidos del pasado 11 de septiembre. British Airways, que cuenta con una plantilla de 65,000 personas en todo el mundo, retirará la paga extra anual de una semana de vacaciones -que se iba a abonar en noviembre- y congelará las subidas salariales del próximo año.
Según la compañía aérea, el recorte supondrá un ahorro de casi 52 millones de dólares y afectará a pilotos, azafatos, mecánicos y personal de tierra- entre otros empleados- con base en el Reino Unido. Los sindicatos han criticado este plan y han asegurado que manifestarán su malestar a los responsables de la empresa cuando se reúnan esta semana con ellos.
Las intenciones de la aerolínea se han conocido en un momento de graves crisis para el sector a causa de la caída de la demanda por el temor de los pasajeros a volar después de los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington.
Tras la barbarie, más de cien mil empleos han sido eliminados por líneas aéreas de todo el mundo en un intento de reducir costes. British Airways, que ya recortado siete mil puestos de trabajo, confirmó la pasada semana una caída del 22% en el número de pasajeros durante este septiembre.