Además de los seis muertos que provocaron las inundaciones de noviembre pasado en las provincias de Panamá, Coclé y Colón, el fenómeno dejó pérdidas económicas por 2, 2 millones de dólares.
Se estima que en Coclé los daños alcanzaron el millón de dólares, mientras que en Colón y Panamá fueron por $170 mil y $894 mil, respectivamente.
Las inundaciones arrasaron con 3, 738 hectáreas, en su mayoría áreas de bosque y zonas para uso agropecuario, informó la recién creada Unidad de Economía Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente en un informe.
Entre los productos más afectados están el plátano, la yuca, el maíz, el café y el frijol.
Se prevé que los daños a la capa boscosa, en su mayoría con potencial maderero, es irreversible.
En el informe ambiental, dado a conocer ayer, también se indica que los daños no hubieran alcanzado estas proporciones si no existiera un alto nivel deforestación, además de la practica de la agricultura y ganadería en zonas propensas a ser inundadas.