L os precios al consumo en EE.UU. se comportaron de forma moderada en septiembre, con un alza mensual del 0.2%, que supone un alivio para los que temen que una subida de tipos aborte la incipiente recuperación económica.
La reactivación económica en EE.UU. parece ser un hecho a tenor de los indicadores publicados en las últimas semanas y que hacen prever que en el tercer trimestre se abandonarán definitivamente los números rojos y el país crecerá a una tasa anualizada del 3.6 %.
Ayer se supo además que el número de personas que solicitaron subsidios de desempleo cayó a su menor nivel en Estados Unidos desde la primera semana de enero, cuando se registraba lo más crudo de la crisis.
En la semana que terminó el 11 de octubre, 514,000 trabajadores solicitaron las ayudas, 10,000 menos que en la semana precedente.
Actualmente, la tasa de desempleo se sitúa en el 9.8%, la cifra más elevada desde mediados de 1983.
Los analistas recibieron de manera favorable ayer los últimos datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) de EE.UU., que subió en septiembre un 0.2% con respecto al mes anterior, y que en el último año ha caído en un 1.3%.
Los analistas habían pronosticado un incremento intermensual de entre el 0.1 y el 0.2%.
En agosto, la inflación estadounidense se había elevado un 0.4%, impulsada por un incremento del 4.6% en el costo de la energía.
Pero en septiembre la escalada de los combustibles se moderó con una subida del 0.6%, al tiempo que los alimentos cayeron un 0.1%, la sexta vez en ocho meses que su valor se reduce.
La inflación subyacente, es decir el índice sin contar la energía y los alimentos, que son muy volátiles, se situó en el 0.2% en septiembre, tras subidas de una décima en los dos meses anteriores.