Panamá figura como el mercado con el crecimiento crediticio más rezagado entre los países de Centroamérica y República Dominicana.
De acuerdo con el más reciente informe sectorial publicado por la agencia calificadora de riesgo Moody’s Local, el sistema bancario panameño proyecta un aumento en su cartera de crédito cercano al 4.4% para el cierre de 2026. Aunque la cifra refleja un repunte frente al 2.9% registrado en 2025, el ritmo de financiamiento sigue ubicándose por debajo de sus pares regionales.
El análisis de la calificadora detalla que, si bien la banca privada en la región experimenta una moderación generalizada tras varios años de rápida expansión, Panamá exhibe la tasa proyectada de crecimiento positivo más baja de la zona.
En el extremo opuesto del indicador se sitúa El Salvador, que lidera la región con una proyección de crecimiento del crédito del 9.8%, impulsado principalmente por los sectores de comercio, consumo y construcción. Le siguen Honduras (8.7%), Nicaragua (7.5%), República Dominicana (7.4%) y Guatemala (6.6%).
Factores impulsadores y calidad de la cartera
En la plaza panameña, la dinámica crediticia durante el primer semestre del año estuvo guiada principalmente por los préstamos de consumo (tarjetas de crédito y financiamiento de autos), sector que explicó cerca del 65% del incremento total de la cartera.
En contraste, sectores productivos como la industria, la construcción y las hipotecas residenciales mostraron comportamientos más débiles o caídas en sus saldos globales.
A pesar de la lenta velocidad de colocación frente a sus vecinos, Moody’s Local resaltó aspectos sólidos en el sistema bancario de Panamá, entre los que destacan:
Mejora en la morosidad: Los créditos vencidos mostraron una reducción al situarse en 2.3% al cierre del primer semestre, bajando desde el 2.6% registrado previamente.
Solidez en los depósitos: Los depósitos bancarios crecieron un 3.4% en los primeros seis meses del año, fortaleciendo los activos líquidos y reduciendo la dependencia a líneas de financiamiento institucional externo.
La agencia advierte que, para los próximos meses, será clave monitorear la maduración de las carteras de consumo y la evolución de las tasas de interés globales, factores que continuarán condicionando las oportunidades de financiamiento en el mercado panameño.