Mientras el resto del país celebra los cuatro días de caranaval, los atalayeros se preparan para recibir a más de 200, 000 peregrinos que inyectan grandes ingresos a la economía local.
Juan Poveda, representante del distrito, dijo a Panamá América que los moradores aprovechan la llegada de feligreses durante esos días para alquilar locales de buhonería, ventas de comida o artículos religiosos.
Cada familia que vive alrededor de la plaza central del distrito, alquila unos cinco cubículos, con precios entre 100 a 150 dólares.
Mientras que aquellos que habitan en calles aledañas convierten los patios de sus casas en estacionamientos con una tarifa de dos dólares por vehículo, u otro tipo de negocios que le genere una entrada adicional para cubrir los gastos del año escolar que se avecina.
Pero los lugareños no son los únicos que se benefician con esta festividad ya que una semana antes de la fiesta empiezan a llegar comerciantes de otros puntos del país.
Poveda destacó que los 700 puestos de venta que se instalan en Atalaya generan impuestos por unos 5, 000 dólares para el municipio.
Mientras que los habitantes reciben más de 100, 000 dólares en concepto de alquiler.
Quienes opten por vender artículos de buhonería pagan tres dólares al municipio, mientras que las ventas de comida deben pagar diez dólares en concepto de impuestos.
Esto sin contar los otros requisitos para obtener el permiso del ministerio de Salud, costos de electricidad, recolección de basura, permisos de los bomberos, etc.
Sin embargo, el funcionario destacó que luego de la fiesta religiosa, el municipio queda con un déficit de unos 4, 000 dólares debido a los gastos de infraestructura y servicios básicos que se le brindan a los peregrinos.
No obstante, para este año el Estado ha invertido cerca de un millón de dólares en la construcción de aceras, la interconexión del agua a la potabilizadora del distrito de Santiago y la construcción de la carretera desde la entrada de Atalaya.
Pese a que Jesús Nazareno de Atalaya recibe anualmente, miles de dólares en ofrendas, el Municipio no recibe más que cinco mil dólares de parte de la iglesia para que alrededor de la Basilica no se coloquen puestos de ventas.
Esto con el objetivo de que queden áreas verdes para los peregrinos.
Sin embargo, el representante del distrito, destacó que se ha discutido por años y sin respuesta alguna, la posibilidad de aumentar este fondo de tal manera que se brinde una mejor atención a quienes asistan a la peregrinación del domingo de Cuaresma, especialmente de quienes caminan largos trayectos para venerar al milagroso cristo.
Productores de la región aprovechan la fecha para vender las frutas de temporada como mamey, sandía melón, naranja, etc.
Hace más de 275 años se celebra la peregrinación a Jesús Nazareno.
Los creyentes llevan todo tipo de ofrendas al Cristo en pago por los favores recibidos.