El Consejo de Seguridad de la ONU renovó hoy por un año las sanciones impuestas a Liberia, entre las que están el embargo de armas y la prohibición para viajar fuera del país a personas que suponen una amenaza para el proceso de paz de la nación africana.
El máximo órgano de decisión de la ONU aprobó una resolución presentada por Estados Unidos, que reconoce "los progresos constantes del Gobierno de Liberia desde 2006 para la reconstrucción del país en favor de todos los liberianos", pero que señala que la situación es todavía "una amenaza para la paz y la seguridad internacionales".
Ante ese panorama, los quince miembros del Consejo de Seguridad decidieron prorrogar "por un período de doce meses desde la fecha" las sanciones incluidas en anteriores resoluciones, aunque se comprometieron a revisar esas medidas con miras a una posible modificación si lo solicita el Gobierno de Liberia.
Además, señala que podría modificar las sanciones a mitad del nuevo período, a más tardar el 30 de abril de 2012, debido "a los progresos realizados en la estabilización de todo el país y la celebración de elecciones presidenciales y parlamentarias".
El Consejo de Seguridad también aprobó en la misma resolución ampliar por un año más el mandato del grupo de expertos sobre Liberia y le encomió a evaluar las entradas de personas sancionadas y a evaluar la situación que viven tanto Liberia "como los Estados vecinos".
Los integrantes del máximo órgano de decisión de la ONU felicitaron de nuevo al pueblo de Liberia por la celebración de las elecciones del pasado noviembre, en las que la presidenta liberiana, Ellen Johnson Sirleaf, del Partido de la Unidad (UP), salió como ganadora.