Los errores que llevaron a la muerte de Menezes
El brasileño Jean Charles de Menezes murió el 22 de julio del 2005 al ser tiroteado por policías que le confundieron con un terrorista en la estación de metro de Stockwell (sur de Londres).
Tras los atentados fallidos del 21 de julio del 2005 (21-J) contra tres convoyes de metro y un autobús -copia de los cometidos el 7 de julio anterior-, la Policía Metropolitana de Londres (MET, o Scotland Yard) puso en marcha la operación antiterrorista "Katros".
Varios agentes de esa operación, dirigida por la comandante Cressida Dick, fueron enviados a vigilar el edificio donde supuestamente vivía uno de los terroristas buscados, y casualmente también De Menezes, en el barrio de Tulse Hill (sur de la capital), tras hallarse en uno de los lugares de los atentados del 21-J un carné de socio de un gimnasio vinculado con ese bloque.
El 22 de julio, el brasileño salió del edificio sobre las nueve y media de la mañana en dirección al trabajo, pero el agente de guardia no llegó a identificarle, con lo que se asumió que podía ser uno de los cuatro autores de los ataques del 21-J, Osman Hussain.
Un agente empezó a seguir a De Menezes en su trayecto de quince minutos en autobús hasta el metro de Stockwell, mientras el resto trataba de confirmar si era el presunto terrorista.
Mientras se esperaban imágenes de Hussain para compararlas con el sospechoso, la Policía utilizó otros criterios para determinar su identidad, como su apariencia física, vestimenta, comportamiento o si se percibían alambres que sobresalieran por debajo de la ropa.
Al parecer, uno de los funcionarios le describió erróneamente como "de apariencia asiática".
Durante la investigación judicial iniciada el 22 de septiembre, varios agentes declararon que la sala de operaciones de Scotland Yard era ese día un caos, hasta el punto de que algunos policías no tenían claro quién era el oficial al mando.
Algunos agentes aseguraron que no oyeron una confirmación precisa de la identidad del sospechoso antes de que fuera abatido, mientras que las fotos de un carné de conducir de Hussain que hubieran facilitado su identificación sólo se recibieron dos horas después de la tragedia.
Un agente identificado como "Owen" es investigado actualmente por borrar información que el día de los hechos había introducido en su ordenador, y que después consideró "irrelevante".
La línea que borró decía: "CD (siglas de Cressida Dick): puede montarse en el metro porque no lleva nada".
Tras su trayecto en autobús, De Menezes entró en el metro y poco después, cuando los agentes de la brigada armada supuestamente recibieron confirmación de su identidad, fue acribillado en uno de los vagones.
El entonces comisario jefe de Scotland Yard, Ian Blair, dijo en su versión inicial del suceso que De Menezes se negó a obedecer a la Policía cuando "le dieron el alto".
Aseguró que el sospechoso se saltó las barreras, huyó por las escaleras y accedió al tren, donde los agentes que le perseguían le dispararon para evitar que cometiera un atentado.
Sin embargo, posteriormente se ha sabido, gracias a las cámaras de seguridad y testigos, que De Menezes se comportó como cualquier otro viajero: entró andando, validó su billete y hasta tomó un ejemplar de un periódico gratuito antes de subirse al convoy donde los agentes le dispararon.
El forense que examinó su cuerpo, Kenneth Shorrock, reveló al tribunal que los agentes que le acompañaron en su inspección de la estación de Stockwell le dieron información errónea: aseguraron que el brasileño había saltado las barreras de acceso y tropezado en las escaleras en su supuesta huida de las autoridades.
En un primer momento, la Policía sostuvo que la conducta de De Menezes había resultado sospechosa, entre otras cosas porque vestía una cazadora "acolchada" que podía ocultar una bomba pese a estar en el mes de julio.
Sin embargo, documentos y fotografías posteriores revelaron que el joven llevaba puesta una chaqueta ligera.
Los siete pasajeros que presenciaron la muerte de De Menezes han declarado en la investigación que los dos agentes que le dispararon -presentados como "C2" y "C12"- no se identificaron como "policía armada" antes de abrir fuego, lo que contradice la versión de éstos.
"C12" afirmó al testificar que no había disparado contra nadie antes de hacerlo contra el desafortunado brasileño.
Cressida Dick, que, desde el suceso, ha sido ascendida a subcomisaria, dijo al tribunal que De Menezes fue "víctima de unas circunstancias terribles y extraordinarias", y subrayó que ningún agente hizo nada "incorrecto" y advirtió de que "otro inocente podría morir" en circunstancias similares.
Tras los atentados fallidos del 21 de julio del 2005 (21-J) contra tres convoyes de metro y un autobús -copia de los cometidos el 7 de julio anterior-, la Policía Metropolitana de Londres (MET, o Scotland Yard) puso en marcha la operación antiterrorista "Katros".
Varios agentes de esa operación, dirigida por la comandante Cressida Dick, fueron enviados a vigilar el edificio donde supuestamente vivía uno de los terroristas buscados, y casualmente también De Menezes, en el barrio de Tulse Hill (sur de la capital), tras hallarse en uno de los lugares de los atentados del 21-J un carné de socio de un gimnasio vinculado con ese bloque.
El 22 de julio, el brasileño salió del edificio sobre las nueve y media de la mañana en dirección al trabajo, pero el agente de guardia no llegó a identificarle, con lo que se asumió que podía ser uno de los cuatro autores de los ataques del 21-J, Osman Hussain.
Un agente empezó a seguir a De Menezes en su trayecto de quince minutos en autobús hasta el metro de Stockwell, mientras el resto trataba de confirmar si era el presunto terrorista.
Mientras se esperaban imágenes de Hussain para compararlas con el sospechoso, la Policía utilizó otros criterios para determinar su identidad, como su apariencia física, vestimenta, comportamiento o si se percibían alambres que sobresalieran por debajo de la ropa.
Al parecer, uno de los funcionarios le describió erróneamente como "de apariencia asiática".
Durante la investigación judicial iniciada el 22 de septiembre, varios agentes declararon que la sala de operaciones de Scotland Yard era ese día un caos, hasta el punto de que algunos policías no tenían claro quién era el oficial al mando.
Algunos agentes aseguraron que no oyeron una confirmación precisa de la identidad del sospechoso antes de que fuera abatido, mientras que las fotos de un carné de conducir de Hussain que hubieran facilitado su identificación sólo se recibieron dos horas después de la tragedia.
Un agente identificado como "Owen" es investigado actualmente por borrar información que el día de los hechos había introducido en su ordenador, y que después consideró "irrelevante".
La línea que borró decía: "CD (siglas de Cressida Dick): puede montarse en el metro porque no lleva nada".
Tras su trayecto en autobús, De Menezes entró en el metro y poco después, cuando los agentes de la brigada armada supuestamente recibieron confirmación de su identidad, fue acribillado en uno de los vagones.
El entonces comisario jefe de Scotland Yard, Ian Blair, dijo en su versión inicial del suceso que De Menezes se negó a obedecer a la Policía cuando "le dieron el alto".
Aseguró que el sospechoso se saltó las barreras, huyó por las escaleras y accedió al tren, donde los agentes que le perseguían le dispararon para evitar que cometiera un atentado.
Sin embargo, posteriormente se ha sabido, gracias a las cámaras de seguridad y testigos, que De Menezes se comportó como cualquier otro viajero: entró andando, validó su billete y hasta tomó un ejemplar de un periódico gratuito antes de subirse al convoy donde los agentes le dispararon.
El forense que examinó su cuerpo, Kenneth Shorrock, reveló al tribunal que los agentes que le acompañaron en su inspección de la estación de Stockwell le dieron información errónea: aseguraron que el brasileño había saltado las barreras de acceso y tropezado en las escaleras en su supuesta huida de las autoridades.
En un primer momento, la Policía sostuvo que la conducta de De Menezes había resultado sospechosa, entre otras cosas porque vestía una cazadora "acolchada" que podía ocultar una bomba pese a estar en el mes de julio.
Sin embargo, documentos y fotografías posteriores revelaron que el joven llevaba puesta una chaqueta ligera.
Los siete pasajeros que presenciaron la muerte de De Menezes han declarado en la investigación que los dos agentes que le dispararon -presentados como "C2" y "C12"- no se identificaron como "policía armada" antes de abrir fuego, lo que contradice la versión de éstos.
"C12" afirmó al testificar que no había disparado contra nadie antes de hacerlo contra el desafortunado brasileño.
Cressida Dick, que, desde el suceso, ha sido ascendida a subcomisaria, dijo al tribunal que De Menezes fue "víctima de unas circunstancias terribles y extraordinarias", y subrayó que ningún agente hizo nada "incorrecto" y advirtió de que "otro inocente podría morir" en circunstancias similares.