El Salvador se prepara con júbilo para la beatificación de Romero

03/2/15 - 04:45 PM

El Gobierno y la feligresía católica de El Salvador recibieron hoy con júbilo el anuncio del papa Francisco de que pronto será beatificado el asesinado arzobispo de San Salvador Oscar Arnulfo Romero, acto cuya organización adelantó el presidente del país, Salvador Sánchez Cerén.

  • San Salvador/EFE                                            
El Gobierno y la feligresía católica de El Salvador recibieron hoy con júbilo el anuncio del papa Francisco de que pronto será beatificado el asesinado arzobispo de San Salvador Oscar Arnulfo Romero, acto cuya organización adelantó el presidente del país, Salvador Sánchez Cerén.
 
La beatificación de Romero tiene que ser un "evento histórico, que trascienda a nivel mundial como lo merece la figura de monseñor Romero", destacó hoy Sánchez Cerén, según un comunicado de Casa Presidencial, tras conocerse que el papa Francisco aprobó el decreto que reconoce el "martirio" de Romero en "odium fidei".
 
Eso significa que Romero fue asesinado por "odio a la fe", por lo que podrá ser beatificado sin la necesidad de un milagro.
 
Sánchez Cerén instruyó a su secretario de Gobernabilidad y Comunicaciones, Hato Hasbún, para que coordine con la iglesia católica la integración del equipo que trabajará en los preparativos de la beatificación, "que está previsto se realice en El Salvador", aunque todavía se desconoce la fecha, indicó el comunicado.
 
"El Gobierno (...) y el pueblo salvadoreño se congratulan por la decisión del papa Francisco de firmar el decreto de la Congregación para la Causa de los Santos para la beatificación, por la vía del martirio" de monseñor Romero, destacó la misiva de la Presidencia.
 
"Es una noticia de alegría y que la hemos recibido con una gran sorpresa, y yo creo que finalmente se ven cumplidas las esperanzas de todo un pueblo, un pueblo sufrido, un pueblo a quien monseñor Romero tanto defendió y promovió en su dignidad", dijo a Acan-Efe el sacerdote Carmen Rafael Gordiano, de la arquidiócesis de Zacatecoluca (centro).
 
Este anuncio "es único, esto es único (...), y yo creo que la única actitud que debemos tener (...) es acción de gracias a Dios porque en medio de tantos tumultos una buena noticia como esta era necesaria", agregó mientras visitaba la tumba de Romero en la Catedral Metropolitana, en San Salvador.
 
La beatificación "es algo muy significativo para nosotros, es una gran noticia; creo que todos estamos muy contentos, la verdad es que vamos a recibir esa bendición por medio de él (...) para nuestro país", indicó por su parte a Acan-Efe la feligresa Jazmín Carranza, quien tras conocer la noticia visitó la tumba de Romero.
 
El guatemalteco Luis de León, que hoy por primera vez visitó la Catedral Metropolitana y la tumba de Romero, dijo a Acan-Efe que la noticia de la próxima beatificación del arzobispo mártir "es de mucha alegría, de mucha fuerza (...) para los católicos".
 
"Ojalá esto sea una gran unión entre todas la iglesias", añadió De León, quien refirió que tiene 16 años de vivir en el municipio salvadoreño de Armenia, en el departamento de Sonsonate (occidente).
 
"Inmensa alegría en Iglesia de El Salvador al conocer decreto de aprobación del martirio de monseñor Romero. Continuemos la oración", expresó en su cuenta de Twitter el Arzobispado de San Salvador.
 
El vicario de la iglesia católica salvadoreña, monseñor Rafael Urrutia, declaró a los periodistas que "la beatificación de monseñor Romero es una victoria de la fe, una victoria de la palabra predicada" por el arzobispo mártir.
 
Romero fue asesinado por un francotirador desconocido cuando oficiaba una misa el 24 de marzo de 1980 en la capilla del hospital de cáncer Divina Providencia de San Salvador y en marzo de 1994 se abrió su proceso de beatificación en el Vaticano.
 
El arzobispo mártir se caracterizó por su defensa de los pobres y por su denuncia de los abusos contra los derechos humanos en los años previos a la guerra civil en El Salvador (1980-1992).
"La beatificación es el primer paso, con el cual se dice que la persona está en el cielo y que se le puede dar culto en el país de donde él es originario, pero no universalmente", explicó en su momento en una entrevista a Acan-Efe el presidente de la Fundación Monseñor Romero, Ricardo Urioste.
 
Luego deberá ser canonizado para poder ser venerado como un santo a nivel mundial, añadió Urioste, quien durante el arzobispado de Romero fue su vicario general (segundo al mando) y ahora dirige la fundación que gestiona su legado espiritual.
 
Romero "ha sido tenido como un santo, pero era necesario que la voz de la iglesia lo declarara, (para) próximamente, en una ceremonia, participar todos juntos de esa fiesta en donde se le declarará públicamente como beato", destacó Gordiano.