El primer ministro palestino, Mahmud Abbas pedirá a Estados Unidos que presione a Israel para que adopte plazos firmes en el plan de paz, dijo ayer un parlamentario palestino.
Abbas, que visitará al presidente George W. Bush en los próximos días, no puede volver de Washington con las manos vacías, dijo el legislador Saeb Erekat. "Es esencial que Bush lo envíe de vuelta con un plan exhaustivo para la aplicación sobre todo con plazos y supervisores"".
La visita de Abbas a la Casa Blanca, prevista para el viernes, será la primera de un dirigente palestino en casi tres años. Posteriormente, el 29 de julio, Bush recibirá al israelí, Ariel Sharon.
La violencia ha disminuido desde que las milicias palestinas declararon una tregua unilateral el 29 de junio luego de 33 meses de conflicto que dejaron un saldo de 2.414 muertos en el bando palestino y 806 en el israelí.
Pero la aplicación de la "Hoja de Ruta"", como se llama oficialmente el plan de paz auspiciado por Estados Unidos, está detenida. El plan, que busca poner fin a la violencia y crear un estado palestino para el 2005, exige que ambos bandos cumplan paralelamente sus obligaciones. Pero cada uno dice que el otro debe dar el primer paso.
Por otra parte, antes de su viaje a Washington, el primer ministro israelí, Ariel Sharon reafirmó ayer su intención de desmantelar las colonias no autorizadas, mientras dos israelíes resultaron heridos en el norte tras disparos del Hezbolá libanés. Sharon en un discurso ante el Parlamento indicó que su Gobierno "tendrá la autoridad necesaria" para desmantelar las "colonias no autorizadas".
"Por un lado, la cuestión de las colonias no autorizadas es un tema israelí interno, pero por otra parte, es un tema internacional muy sensible", admitió Sharon.
Entre tanto, Israel aceptó liberar a 450 detenidos palestinos en lugar de los 350 previstos incialmente, informó ayer la televisión estatal israelí, citando a fuentes de seguridad. Los palestinos reclaman la liberación de unas 6,000 personas detenidas por Israel.
En un principio, el gabinete israelí había autorizado el pasado 6 de julio la liberación de 350 detenidos. Se trata casi en forma exclusiva de palestinos que debían ser liberados próximamente por la expiración de su pena o de detenidos administrativos, retenidos sin juicio por orden de la autoridad militar.
Israel descarta la liberación de personas implicadas en ataques que dejaron muertos o heridos y, salvo excepciones, de activistas de los movimientos radicales Hamas y Yihad islámico.