Aumenta la tensión con Corea del Norte, Trump intensifica dura postura
Mientras voceros del ejército del líder Kim Jong-un insisten en que tienen a la isla de Guam en el punto de mira, con cuatro misiles de alcance listos para ser lanzados cuando su jefe supremo dé la orden.
Un hombre ve un noticiero de TV en la estación del tren de Seúl, en el que aparecen el presidente Donald Trump y Kim Jong Un. AP
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró ayer que las amenazas de "fuego y furia" contra Corea del Norte por sus provocaciones "quizá no fueron lo suficientemente fuertes", pese a que suscitaron el temor de una escalada bélica.
Trump reafirmó sus amenazas al régimen de Kim Jong-un en declaraciones previas a una reunión de seguridad con su vicepresidente, Mike Pence; su asesor de Seguridad Nacional, H.R. McMaster, y su jefe de Gabinete, John Kelly.
El pasado martes, Trump aseguró que si Corea del Norte seguía con sus provocaciones y amenazas, se enfrentaría a "fuego y furia como no se ha visto nunca antes", algo que llevó a Pionyang a amenazar con un ataque contra la isla de Guam, territorio estadounidense y hogar de una importante base naval en el Pacífico occidental.
Trump mantuvo su dura postura ayer al asegurar que si Corea del Norte lanzara un ataque, el régimen de Pionyang "debería estar muy muy nervioso. Les van a pasar cosas que no han visto nunca".
Corea del Norte anunció esta semana un detallado plan para lanzar una salva de misiles balísticos hacia Guam, un territorio estadounidense en el Pacífico que sirve de centro militar y base para bombarderos. De llevarse a cabo, sería el ensayo más provocador de Pionyang hasta la fecha.
El anuncio advirtió que Pionyang prepara un plan para disparar cuatro de sus misiles Hwasong-12 sobre Japón a aguas próximas a la pequeña isla, que acoge a 7,000 soldados estadounidenses en dos bases. La población total de la isla es de 160 mil personas.
Japón y Corea del Sur prometieron una contundente reacción si Corea del Norte sigue adelante con su plan de lanzamientos.
El plan, que consiste en lanzar misiles para que caigan al mar de 30 a 40 kilómetros de la isla, sería enviado al líder Kim Jong Un para su aprobación en la próxima semana, y dependería de este que se realice o no, según el anuncio.
No está claro, o exactamente por qué Corea del Norte se arriesgaría a lanzar misiles balísticos a un lugar tan cercano al territorio estadounidense.
El lanzamiento prácticamente obligaría a Washington a intentar interceptarlos, lo cual podría generar una escalada mayor.
Corea del Norte suele usar una retórica extremadamente belicosa junto con advertencias de medidas militares para mantener en alerta a sus adversarios.
Generalmente dice que no atacará a Estados Unidos salvo que este ataque primero o haya estimado que el ataque es inminente, pero en este caso hubo amenazas de ambas partes.
Ante informes de la inteligencia estadounidense de que el Norte estaría en condiciones de acoplar una ojiva nuclear a un misil capaz de alcanzar blancos en territorio continental estadounidense, el presidente Trump amenazó a Pionyang con "represalias de fuego y furia como el mundo nunca ha visto".
El plan norcoreano que ha trascendido es concreto, indicio de que en verdad podría estar calculando un lanzamiento.