Las fuerzas militares estadounidenses en Afganistán se han concentrado al este de ese país, donde han dejado el trabajo de inteligencia sobre los movimientos de los talibán y de combatientes de Al Qaeda a través de la frontera con Pakistán en manos de funcionarios militares norteamericanos que acompañan a las fuerzas paquistaníes.
Funcionarios del Pentágono dijeron que los militares estadounidenses y de la coalición internacional han aumentado su presencia cerca de Zawar Kili, un antiguo campamento de entrenamiento de Al Qaeda, y en otras zonas cerca de la frontera.
Un portavoz del Pentágono, David Lapan, dijo que "durante la última semana más o menos" un pequeño número de militares se han unido con tropas paquistaníes en las áreas tribales de esa zona por primera vez.
Por otra parte, Turquía anunció que asumirá el mando de las fuerzas de paz en Afganistán por seis meses, en un gran logro para sus poderosas fuerzas armadas en el contexto internacional. La decisión turca de tomar el comando de los británicos había sido demorada mientras Washington y Londres consideraban una lista de requisitos, incluyendo las comunicaciones, el apoyo para el transporte aéreo y la ayuda financiera. Turquía está tratando de salir de su peor recesión económica desde 1945.