El conflicto social en Bolivia se agudiza con el llamado de la Central Obrera (COB) a la huelga a partir de hoy, con la intensificación del corte de rutas en el altiplano y el inicio de protestas en el valle central contra un proyecto oficial de exportación de gas natural sin consulta popular.
A pesar de sus disidencias internas, la COB -que aglutina no sólo a obreros sino también a maestros de la educación pública- ratificó una convocatoria a la huelga indefinida y al bloqueo nacional de carreteras, además del pedido de renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
Las aguas del conflicto social lucían también agitadas con el anuncio de una Coordinadora de la Defensa del Gas a una jornada de movilización en La Paz para mañana en resguardo del "derecho propietario del gas para los bolivianos", según su dirigente Dionisio Núñez.
Las organizaciones sociales y sindicales expresaban con esos anuncios su solidaridad con un poderoso sindicato campesino que hace catorce días lleva a cabo protestas, entre ellos el bloqueo de rutas andinas, en oposición a un proyecto oficial de exportación de gas natural sin consulta popular.
El movimiento campesino se opone a la venta de gas natural a ultramar si persisten las condiciones de beneficio para los consorcios petroleros extranjeros, que apenas dejarían el 18% del negocio para el Estado. La organización advirtió que "de no solucionar (la crisis social) en el plazo (que concluye mañana) o en caso de que exista una nueva víctima como consecuencia de la represión del gobierno" atizarán un nuevo frente de conflicto.