Sin grandes actos y en un clima de protestas, Argentina conmemora hoy los 25 años de la reimplantación de un Gobierno democrático al cabo de siete años y medio de una dictadura militar que dejó miles de desaparecidos.
El aniversario coincide con el primer año de gestión de la presidenta argentina, Cristina Fernández.
En vísperas de los 25 años de la toma de posesión del radical Raúl Alfonsín, elegido en los comicios presidenciales del 30 octubre de 1983, la Federación Agraria comenzó una serie de marchas de protestas contra la política agropecuaria del Gobierno en distintos puntos del país que concluirán a mediados de mes.
Alfonsín, quien padece cáncer a sus 81 años, había elegido asumir el Gobierno democrático un 10 de diciembre en sintonía con el Día Universal de los Derechos Humanos.
Mientras gobiernos provinciales y municipios preparan sus actos conmemorativos en ausencia de una celebración central, las "Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo" marcharán hoy bajo la consigna de "sobre la impunidad y la injusticia no podremos construir el país que soñaron" los desaparecidos a manos de la dictadura (1976-1989).
La vigésimo octava "Marcha de la Resistencia" de los organismos humanitarios argentinos, también reclamará por la "aparición con vida" de Julio López, quien el 18 de septiembre de 2006 se convirtió en el "primer desaparecido de la democracia", luego de haber sido testigo clave para que se condenara a ex policías por delitos de lesa humanidad.
La desaparición de López, de 77 años cuando se lo vio por última vez en su casa de las afueras de Buenos Aires, puso en tela de juicio la protección de los testigos en los múltiples juicios que aún se instruyen por crímenes cometidos durante el régimen militar.
Los organismos humanitarios también reclamarán por los 400 niños que se presume fueron robados a sus padres en cautiverio en centros clandestinos de la dictadura y se pronunciarán sobre los conflictos sociales que padece el país, un cuarto de siglo después de restablecida la democracia.
El 10 de diciembre de 1983, Raúl Alfonsín, líder de la Unión Cívica Radical (UCR), heredó un país agobiado por los crímenes de la dictadura, la derrota en la guerra con el Reino Unido por la posesión de las Islas Malvinas (1982) y una inflación que se había disparado al 433% anual.
En la memoria colectiva de los argentinos predomina el recuerdo del juicio y condena a los jerarcas de la dictadura (1985), la rebelión militar de la Semana Santa de 1987, la primera de las cuatro que sufrió esta democracia y forzaron las "leyes del perdón" de Alfonsín que beneficiaron represores.
También se recuerdan los indultos que concedió Carlos Menem (1989-1999), el sucesor de Alfonsín, tanto a represores condenados como a ex guerrilleros.
El 10 de diciembre de 1999, Fernando de la Rúa, líder de una coalición de la UCR con fuerzas de centro izquierda, sucedió a Menem cuando el país llevaba un año de una recesión que duró hasta 2002.
De la Rúa renunció el 20 de diciembre de 2001, en la mitad de su mandato, en medio de una oleada de saqueos a supermercados y disturbios que dejaron 30 muertos.
Cristina Fernández sucedió a su esposo, Néstor Kirchner (2003-2007), quien logró recuperar el crecimiento económico.