Tensión política golpea imagen externa de Venezuela
Publicado 2002/10/24 23:00:00
- Estados Unidos
Los militares disidentes, insisten en que no tienen intenciones de derrocar a Chávez, sino sacarlo del poder a través de la "desobediencia civil" que consagra la Constitución.
La renovada tensión política que sacude a Venezuela, en donde adversarios políticos y militares exigen la salida del presidente Hugo Chávez, ha hecho crecer la preocupación internacional por su democracia y forzó al país a suspender por segunda vez una cumbre internacional.
Chávez, electo en 1998 por una abrumadora mayoría, encara una creciente oposición política de líderes empresariales, sindicales, políticos y de militares disidentes, quienes lo acusan de querer imponer un gobierno comunista de corte cubano a una de las democracias más antiguas de Latinoamérica.
Las cada vez más ruidosas demandas de que abandone de inmediato su cargo, para el que fue elegido hasta el 2007, mantienen en zozobra a los 23 millones de venezolanos, entre marchas y manifestaciones que interrumpen el tránsito en las principales ciudades y constantes rumores de golpe.
En tanto, el grupo de altos oficiales que se rebeló contra el gobierno esta semana cumplió ayer el segundo día de protesta en una plaza de Caracas, acompañados de centenares de seguidores. La decisión de los militares disidentes de llamar a la desobediencia civil prevista en la constitución, y de desconocer a Chávez reanimó los rumores de descontento dentro de la fuerza armada y acrecentó las tensiones en un país agobiado por una severa crisis política y económica desde la intentona golpista de abril.
Por otro lado, Chávez rompió ayer el silencio que mantuvo durante cuatro días debido a una bronquitis, y acusó a los altos oficiales de estar promoviendo una acción insurreccional y cocinando un delito. "Estaba listo el golpe. Venía la insurrección general de la fuerza armada"", dijo el mandatario al referirse a los rebeldes, y agregó que no van a poder hacerlo, qué van a volver, aquí no van a volver"". El presidente llamó un "show"" la protesta que mantienen los oficiales disidentes y miles de manifestantes opositores, y refirió que ahora no consiguen como salir del show.
Por su parte, el secretario general de la OEA, César Gaviria, que viajará a Venezuela, quiere colaborar con las bases de una verdadera "reconciliación nacional". Fuentes de la OEA dijeron que, a pesar de las dificultades y de la polarización palpable, existen elementos suficientes como para empezar a trabajar con éxito.
Chávez, electo en 1998 por una abrumadora mayoría, encara una creciente oposición política de líderes empresariales, sindicales, políticos y de militares disidentes, quienes lo acusan de querer imponer un gobierno comunista de corte cubano a una de las democracias más antiguas de Latinoamérica.
Las cada vez más ruidosas demandas de que abandone de inmediato su cargo, para el que fue elegido hasta el 2007, mantienen en zozobra a los 23 millones de venezolanos, entre marchas y manifestaciones que interrumpen el tránsito en las principales ciudades y constantes rumores de golpe.
En tanto, el grupo de altos oficiales que se rebeló contra el gobierno esta semana cumplió ayer el segundo día de protesta en una plaza de Caracas, acompañados de centenares de seguidores. La decisión de los militares disidentes de llamar a la desobediencia civil prevista en la constitución, y de desconocer a Chávez reanimó los rumores de descontento dentro de la fuerza armada y acrecentó las tensiones en un país agobiado por una severa crisis política y económica desde la intentona golpista de abril.
Por otro lado, Chávez rompió ayer el silencio que mantuvo durante cuatro días debido a una bronquitis, y acusó a los altos oficiales de estar promoviendo una acción insurreccional y cocinando un delito. "Estaba listo el golpe. Venía la insurrección general de la fuerza armada"", dijo el mandatario al referirse a los rebeldes, y agregó que no van a poder hacerlo, qué van a volver, aquí no van a volver"". El presidente llamó un "show"" la protesta que mantienen los oficiales disidentes y miles de manifestantes opositores, y refirió que ahora no consiguen como salir del show.
Por su parte, el secretario general de la OEA, César Gaviria, que viajará a Venezuela, quiere colaborar con las bases de una verdadera "reconciliación nacional". Fuentes de la OEA dijeron que, a pesar de las dificultades y de la polarización palpable, existen elementos suficientes como para empezar a trabajar con éxito.
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