El arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño, aseguró ayer que el Ministerio Público no le ha mantenido informado sobre los avances de las investigaciones que se realizan en torno al descubrimiento de unas osamentas que se presumen son del padre colombiano Jesús Héctor Gallego, desaparecido en junio de 1971.
Dimas Cedeño afirmó que los avances y detalles que hasta el momento maneja la Iglesia Católica son producto de las informaciones publicadas en los medios de comunicación locales.
"Ustedes (los medios) conocen más que yo de este asunto, a mí solamente se me comunicó que en la prensa nacional apareció que las pruebas llegaron a Panamá", advirtió.
Oficialmente, reiteró, la cúpula alta jerarquía desconoce el resultado de las investigaciones, pero indicó que pese a ello espera que los resultados obtenidos faciliten el esclarecimiento de este asesinato.
Monseñor dijo además que la información que ha recibido sobre el resultado de las pruebas de ADN a la que se sometió la osamenta encontrada en el antiguo cuartel de Los Pumas en Tocumen, no ha sido la "más adecuada".
Paralelamente resaltó que espera que la información obtenida sea útil para esclarecer las investigaciones, mientras que expresó que el clero tiene "la gran esperanza" de que se logre verificar que los restos encontrados sean los del padre Gallego.
Precisó que de ser cierto el hallazgo, se verificaría un gran paso en la historia y en la justicia, ya que se tiene la esperanza y el deseo de que estas pruebas contribuyan a un "final favorable".
No obstante, destacó que hasta tanto los restos no sean identificados plenamente, la Iglesia Católica no podrá pronunciarse al respecto, ni exigir la reapertura del caso.
Aseguró que la sociedad panameña, en especial la cristiana, necesita conocer concretamente si los restos ciertamente pertenecen a Gallego, para entonces exaltar su figura y que conste realmente que fue asesinado.
Sin embargo advirtió que de no ser así, es preciso entonces que se esclarezca si el hecho de sangre fue cometido por motivos políticos.