Desolación, consternación y angustia por la falta de alimentos de primera necesidad se vive en Changuinola. Por ocho días los moradores han sido rehenes de violentos enfrentamientos entre los trabajadores de la bananera Bocas Fruit Company y las unidades antimotines, en demanda de la derogación de la Ley 9 en 1 y la Ley 30.
La comida es escasa, principalmente los granos, el aceite, el pan; ya no hay carne, pollo ni gas en el distrito de Changuinola.
Solo dos supermercados abrieron sus puertas ayer. Desde tempranas horas, los residentes abarrotaron estos comercios para abastecerse, sin embargo la demanda no fue satisfecha, pues no encontraban lo que buscaban.
También la distribución del combustible está suspendida. Las seis gasolineras que funcionan en el distrito están cerradas desde hace 4 días, por seguridad.
Igualmente, comercios, clínicas, farmacias, café Internet, restaurantes, e iglesias decidieron cerrar sus puertas por el ambiente de inseguridad.
Como el transporte selectivo y colectivo está suspendido, las personas caminan largas distancias.
Retenes.
La paralización de la provincia se ha hecho sentir principalmente en la carretera que comunica a Changuinola, Almirante y la frontera con Costa Rica, ya que hay cerca de treinta retenes improvisados con árboles, llantas quemadas y piedras lanzadas por los manifestantes.
El puente de entrada a Changuinola está franqueado por los trabajadores, quienes piden dinero a quienes desean pasar.
Más de 10 puentes de madera en Milla 8, donde antes pasaba el ferrocarril, fueron destruidos.
Enfrentamientos.
En la ciudad, los trabajadores de las bananeras permanecían apostados en las calles mientras miembros de la Fuerza Pública estaban ubicados estratégicamente en varios puntos del distrito.
El clima de violencia e inseguridad mantiene a los residentes presos en sus hogares, pues no pueden desarrollar sus vidas normalmente.
El pastor de la Asamblea Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, Simón Ortega, expresó que los perdigones y gases lacrimógenos no cesaron, por lo que “la zozobra” se apodera de la comunidad al caer la noche, lo que les trastoca el sueño.
Vandalismo.
La huelga que mantienen miembros del Sindicato de Trabajadores Bananeros (SITRAIBANA) incluye actos vandálicos.
El banco Global Bank, las oficinas del Ministerio de Salud y la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia fueron quemadas; las instalaciones del aeropuerto resultaron vandalizadas.
También hubo daños en la Clínica Santa Isabel, ubicada en Finca 12, la farmacia Primavera y un centro de venta de celulares.
En la carretera que conduce hacia el distrito de Almirante, los indígenas quemaron dos buses de TRANSEIBOSA, que brinda el servicio de transporte a la empresa AES, que construye una hidroeléctrica en Ojo de Agua, a 36 kilómetros de Changuinola. Las labores en la empresa AES están paralizadas desde el lunes debido al cierre de las carreteras.
Nogier Ponce, gerente de TRANSEIBOSA, dijo que esos buses fueron “secuestrados” por los trabajadores en la madrugada de ayer.
Además, un rancho próximo a un cuartel de la Policía Nacional fue incendiado, por lo que los agentes decidieron abandonar el área.