Un total de 43 fusiles de guerra AK-47, con 43 cargadores, 120 municiones vivas M-16 y 50 municiones de la misma marca, fueron incautados ayer tras una persecución efectuada por agentes del Departamento de Fiscalización Aduanera y la Policía Nacional en la provincia de Colón.
Según los funcionarios de las entidades que participaron en el decomiso, el operativo era rutinario, pero las sospechas surgieron cuando se le ordenó al panel Dodge Ram, con matrícula 355341, conducido por el chiricano Carlos Aparicio, que hiciera el alto.
Inmediatamente inició la persecución, dando como resultado el hallazgo de las armas, que según informes policiales, serían escondidas en el área montañosa del corregimiento de Buena Vista.
El subcomisionado Luis Omar Tam, jefe de la Policía en Colón, señaló que con la acción se logró detener y decomisar este armamento que hasta el momento no se puede precisar qué destino tenía.
Por su parte, Aquiles García, miembro de la DEFA, expresó que estos retenes son realizados por órdenes de la directora de Aduanas, Mercedes García de Villalaz y en este caso se sospechó del vehículo y se observó que las armas estaban guardadas en sacos de henequén.
Se conoció que el arsenal procedía de Paso Canoa, y se presume que iba a ser negociado con algunas personas en la Costa Arriba de Colón, aunque las autoridades dijeron desconocer la información.
Los seguimientos continúan, pues no se descarta que otras armas puedan ser incautadas en esta provincia. Este cargamento se decomisa en momentos en que se mantiene la investigación de tres mil fusiles AK-47 y gran cantidad de municiones, hecho al que se vincula a la Policía Nacional de Panamá.