Investigan venta de alcohol salicílico como solución salina
Publicado 2005/02/05 00:00:00
- Grisel Bethancourt
La madre de la infante se salpicó accidentalmente con el producto, por lo que detectó la irregularidad.
LAS INVESTIGACIONES que adelanta el Ministerio de Salud permitirán deslindar responsabilidades contra un distribuidor de medicamentos y una farmacia de la localidad. Ello, por poner a la venta un producto etiquetado como solución salina y que resultó ser alcohol salicílico, el cual pudo causar daños irreversibles en las fosas nasales de una pequeña de siete meses de nacida.
El hecho se registró el pasado 15 de enero cuando Johannes De Haseth y Yariza Palma, padres de la pequeña, compraron un frasco de solución salina en una farmacia ubicada en Parque Lefevre, para atender un cuadro alérgico que presentó la menor.
Johannes De Haseth detalló que la terapia que fue referida con un nebulizador respiratorio y la solución salina, la cual tenía que ser administrada en sus fosas nasales, no se llegó a concretar ante la resistencia de la pequeña para recibir la medicina.
Expresó que la bebé se resistió a recibir el medicamento, que le salpicó accidectalmente a la madre, quien notó que el producto estaba frío, tenía otra composición diferente y más fuerte.
Ante esta situación regresaron inmediatamente a la farmacia, donde su propietario detectó que lo vendido era alcohol salicílico, al igual que los demás frascos etiquetados como solución salina.
Informó que el producto había sido comprado al Laboratorio El Carmen, que opera en un local ubicado en Parque Lefevre.
La preocupación del matrimonio llegó a las instancias del MINSA, donde fue admitida la denuncia a través de la Dirección Nacional de Farmacias y Drogas.
El director Pablo Solís dijo que la acusación fue acogida y se inició una investigación en la que tendrán que comparecer las partes responsables.
Solís admitió que si el producto en cuestión hubiera sido suministrado a la infante, hubiera causado graves daños.
El MINSA verificó que el medicamento fue retirado del mercado inmediatamente.
Panamá América trató de contactar al dueño del laboratoriol, pero éste no se encontraba presente, ni tampoco ha dado una versión de los hechos.
Se conoció que el Laboratorio El Carmen no tiene licencia de operaciones, ni registro sanitario expedido por el MINSA desde hace dos años, por lo que podría enfrentar el cierre de sus operaciones.
Además, se analiza las buenas prácticas de manufactura, controles de calidad, protección del personal, entre otros aspectos, que debe cumplir el laboratorio, que no reúne las condiciones adecuadas.
El abogado Mauricio Salinas, representante legal de la familia afectada, sostuvo que procederán legalmente contra el laboratorio en mención a través de una demanda civil.
El hecho se registró el pasado 15 de enero cuando Johannes De Haseth y Yariza Palma, padres de la pequeña, compraron un frasco de solución salina en una farmacia ubicada en Parque Lefevre, para atender un cuadro alérgico que presentó la menor.
Johannes De Haseth detalló que la terapia que fue referida con un nebulizador respiratorio y la solución salina, la cual tenía que ser administrada en sus fosas nasales, no se llegó a concretar ante la resistencia de la pequeña para recibir la medicina.
Expresó que la bebé se resistió a recibir el medicamento, que le salpicó accidectalmente a la madre, quien notó que el producto estaba frío, tenía otra composición diferente y más fuerte.
Ante esta situación regresaron inmediatamente a la farmacia, donde su propietario detectó que lo vendido era alcohol salicílico, al igual que los demás frascos etiquetados como solución salina.
Informó que el producto había sido comprado al Laboratorio El Carmen, que opera en un local ubicado en Parque Lefevre.
La preocupación del matrimonio llegó a las instancias del MINSA, donde fue admitida la denuncia a través de la Dirección Nacional de Farmacias y Drogas.
El director Pablo Solís dijo que la acusación fue acogida y se inició una investigación en la que tendrán que comparecer las partes responsables.
Solís admitió que si el producto en cuestión hubiera sido suministrado a la infante, hubiera causado graves daños.
El MINSA verificó que el medicamento fue retirado del mercado inmediatamente.
Panamá América trató de contactar al dueño del laboratoriol, pero éste no se encontraba presente, ni tampoco ha dado una versión de los hechos.
Se conoció que el Laboratorio El Carmen no tiene licencia de operaciones, ni registro sanitario expedido por el MINSA desde hace dos años, por lo que podría enfrentar el cierre de sus operaciones.
Además, se analiza las buenas prácticas de manufactura, controles de calidad, protección del personal, entre otros aspectos, que debe cumplir el laboratorio, que no reúne las condiciones adecuadas.
El abogado Mauricio Salinas, representante legal de la familia afectada, sostuvo que procederán legalmente contra el laboratorio en mención a través de una demanda civil.

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