El terreno que ocupó la estación del Ferrocarril de Panamá, desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, en el sector de Curundú, volverá a cumplir el mismo fin en el 2013.
Después de 27 años, las 4.5 hectáreas en donde funcionó el Mercado de Abasto serán nuevamente acondicionadas, pero esta vez para construir la estación subterránea del Metro en ese sector.
La petición de la Secretaría del Metro, de reacondicionar el área, cayó como anillo al dedo para la administración del concurrido y deteriorado lugar. No es para menos; el mercado sucumbe entre aguas negras, basura, moscas y el hacinamiento de los 5 mil pequeños comerciantes que concurren a diario a ofrecer sus productos.
Por años, el mercado estuvo expuesto a una serie de críticas ciudadanas y de las autoridades por la insalubridad y la mala manipulación que le dan los comerciantes a los productos del campo.
Esta situación provocó que este año el Ministerio de Salud le diera un ultimátum a la administración, que está a cargo de la Alcaldía de Panamá, para que corrigiera las deficiencias; de lo contrario, se procedería con el cierre definitivo.
Yoris Morales, presidente de la Federación de Productores Agrícolas de Panamá, atribuye el "colapso" del lugar a la sobrepoblación, y acusó a la administración alcaldicia de otorgar más permisos de lo que se puede manejar en el lugar.
Morales también le suma a este problema el escaso servicio de mantenimiento que reciben las galeras y los sistemas de alcantarillados, drenajes, recolección de basura, así como la falta de infraestructuras para la ubicación de los productos.
Ante esta denuncia, la gerente de Operaciones del Municipio de Panamá, Nadgee Bonilla, aseguró que la entidad acató todas las recomendaciones que dieron las autoridades de Salud y entregó 100 anaqueles de hierro a los comerciantes para que estos no colocaran los productos en el piso como era costumbre. “No podemos permitir que se continúen con malas prácticas y se infrinjan la normas”, agregó la funcionaria.
Aunque las autoridades de la Alcaldía de Panamá dicen que cumplen con las normas sanitarias, el director de la Región Metropolitana de Salud, Jorge Hassan, advirtió que no descuidarán los operativos de vigilancias.
Vivencias.
Con el anuncio de que la actividad del Mercado de Abasto se trasladará al antiguo Campo de Antenas, en Clayton, en donde se instalará el proyecto de Cadena de Frío, desaparecen cientos de historias de superación, como la de Felipa González, quien desde hace 26 años madruga para venir desde El Tecal, en Arraiján, a atender su puesto de legumbres en una de las galeras del mercado.
Felipa es una de los 562 arrendatarios que están registrados legalmente en el Municipio y que temen que con la reubicación del mercado desmejore la situación económica para las familias que dependen de esta actividad.
Igualmente está presente el temor de que los costos para ubicarse en la nueva área sean inaccesibles para la mayoría de los comerciantes.
Los directivos de la Cadena de Frío han dicho que se tratará de una actividad para la venta al por mayor, lo que de plano deja por fuera a los pequeños comerciantes.
José Octavio Pérez, quien compra piñas para comercializar al por menor, comentó a sus colegas que es mejor guardar dinero, porque en el mercado de Cadena de Frío “no hay cama para tanta gente”.
Un promedio diario de 5 mil pequeños comerciantes concurren a vender sus productos, que adquieren unas 20 mil personas por día.
El 70% de los productos que ofrece el mercado son frutas, 20% vegetales y 10% granos que abastecen a los supermercados y puestos periféricos de venta
Proyecto.
Fernado Duque Soto, secretario Ejecutivo de la Cadena de Frío, informó que mientras los comerciantes se preparan para ubicarse en el nuevo proyecto, él está a la espera de que la Contraloría General de la República refrende el contrato de 125 millones de dólares que le costará al Estado la construcción del nuevo mercado. El proyecto se construirá 24 meses por la empresa MCM Global.
Duque detalló que mientras tanto, la actividad continuará en el mercado hasta diciembre de 2013, cuando se concluya la nueva sede.
El secretario ejecutivo de la Cadena de Frío garantizó capacitar a cada uno de los comerciantes para que se adapten a las nuevas reglas de la actividad.