La representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia en Panamá (UNICEF), Nancy Andrade, aclaró que ese organismo internacional no presiona ni ha pagado dinero a los legisladores panameños para que rechacen las leyes "Mano dura" presentadas por el Ejecutivo.
Consideró preocupante que un legislador de la bancada de gobierno haya dejado entrever que organismos internacionales, como es el caso de la UNICEF, esté presionando y pagando para evitar que los proyectos presentados para frenar la delincuencia no pasen en la asamblea.
"Me duele que un legislador lo haya dicho, pero la verdad se impone y el pueblo de Panamá sabe que somos una organización seria y comprometida con la causa de los niños y lo que siento es que los derechos de los niños se han impuesto sobre cualquier cosa que puedan pensar", sostuvo la representante de la UNICEF.
Aseguró que la UNICEF seguirá trabajando por la defensa de los niños, pero aclaró que juegan un papel importante en la protección de este sector de la sociedad y que el manejo de la organización no es comprando votos, sino haciendo conciencia de los efectos que pueden originarse si se vulneran los derechos del infractor adolescente.
Reiteró que los adolescentes panameños aún pueden ser rescatados, pero estigmatizándolos como sólo delincuentes no contribuye a su resocialización. "Yo creo en los adolescentes y el pueblo panameño también", concluyó.
Entre tanto, el presidente de la Asamblea Legislativa, Jacobo Salas, cuestionó la labor que realizan algunos organismos internacionales, tanto en Panamá como en otros países, los cuales por medio de la presión, "imponen recetas" que muchas veces no se ajustan a la realidad nacional o no convienen a la población.
Durante una intervención ante el pleno de la Asamblea Legislativa, después del rechazo del proyecto de ley que pretendía incrementar las penas a los menores delincuentes, el legislador arnulfista hizo clara referencia al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Expresó que a partir del próximo miércoles 18 iniciarán una serie de supervisiones en discotecas y centros de diversión.