Panamá
La hospitalidad como puente hacia la autonomía económica de la mujer
- María Gabriela Mabo
- /
- Directora de Relaciones Corporativas para Diageo Centroamérica, Caribe y Venezuela
- /
Históricamente, el desarrollo económico de las naciones se ha medido por grandes obras de infraestructura o volúmenes de exportación. No obstante, en la era actual, el verdadero termómetro del crecimiento sostenible ha resultado ser mucho más humano y cotidiano: el sector de la hospitalidad. En Panamá, esta industria no es solo una vitrina turística; es un motor de transformación social que hoy tiene un marcado rostro de mujer.
Según el estudio más reciente de la Encuesta de Mercado Laboral del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), publicada en marzo de 2026, aunque la economía panameña muestra señales de dinamismo, el desempleo sigue afectando de manera desproporcionada a la población femenina (13.2%). Este fenómeno representa un potencial económico que el país aún puede capitalizar mejor. Cuando una mujer accede a una formación técnica y a fuentes de ingresos propias, el efecto multiplicador en su entorno es inmediato y profundo.
De la vulnerabilidad a la especialización
El reto en Panamá no es solo crear plazas de trabajo, sino dotar a las personas de las herramientas necesarias para que esos empleos sean escalables y dignos. Aquí es donde la industria de bebidas y servicios juega un papel crucial. La hospitalidad tiene una característica única: permite una entrada ágil al mercado laboral, pero ofrece una ruta de crecimiento técnico que puede llevar a una profesional de ser asistente de barra a liderar la gestión de un establecimiento o emprender su propio negocio.
Para que esta transformación ocurra, la educación es el puente indispensable. Iniciativas como Learning for Life, que ya ha impactado a más de 1,000 personas en Panamá, demuestran que la educación técnica de ciclo corto es una respuesta efectiva a las brechas actuales. Este programa no solo enseña el arte de la coctelería o el servicio al cliente; entrega habilidades transversales que fortalecen la confianza y la capacidad de toma de decisiones en el entorno profesional.
Más allá de la inserción inicial, la especialización es lo que garantiza que el talento femenino no solo participe en la industria, sino que la lidere. A través de Diageo Bar Academy, estamos viendo una nueva generación de expertas que dominan desde la complejidad de los sabores hasta la gestión operativa de un negocio.
En Panamá, el 58% de las graduadas de estos programas de especialización logran integrarse exitosamente a la vida laboral formal. Esto no es casualidad; es el resultado de entender que la hospitalidad es una profesión de alto nivel que requiere rigor, disciplina y una actualización constante frente a las exigencias de un mercado globalizado.
Un aporte al desarrollo con sello femenino
Al profesionalizar la fuerza laboral femenina en el sector servicios —un área que aporta cerca del 70% al PIB —, estamos fortaleciendo la calidad de nuestra oferta país frente al mundo de elevar el estándar de competitividad de Panamá.
Fomentar la autonomía económica de la mujer a través de la formación técnica es, en última instancia, una apuesta por la resiliencia de nuestra sociedad. Cuando el sector privado, las instituciones y la comunidad colaboran para brindar herramientas de especialización, el resultado es una industria de la hospitalidad más sólida, diversa y profesional. El camino hacia un Panamá más próspero se construye con educación y oportunidades equitativas, permitiendo que cada mujer formada se convierta en una pieza clave para el dinamismo de nuestra economía.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.