Para enlazar sus párrafos
- Ariel Barría Alvarado (Profesor de lengua y litera
Cuando leemos un texto, no hay cosa más chocante que el de encontrarnos en el texto con ciertas palabras que se repiten una y otra vez a lo largo del texto. Repetí, a propósito, una misma palabra tres veces en la oración para ejemplificar cuánta molestia genera tal deficiencia en la redacción.
Igual sucede cuando hablamos. Ciertos reporteros de televisión o de radio, aparte de los benditos “lo que es”, “por supuesto”, “pues”, suelen popularizar frases con las que encabezan todo pensamiento: “Cabe destacar”, “definitivamente”, “Bueno…” y otras de similar laya.
Varias veces he tenido que explicar que las palabras o frases no son incorrectas; lo que las hace reprochables es su constante repetición como conectores de la expresión en un mensaje relativamente corto. En una de esas ocasiones, un participante opinó que no existen tantas expresiones de ese tipo como para evitar la repetición cuando se extiende el acto comunicativo.
Basado en ese interés, introduje en el texto “Fronteras de nuestra lengua” (Editorial La Antigua, 2012), orientado hacia temas del lenguaje, del cual soy coautor junto a los profesores Eric Santos y Concepción Vélez, un cuadro con apenas algunos de los múltiples conectores con los que el hablante cuenta a la hora de manifestarse de manera oral o escrita, según la intención. Veamos unos pocos en esta columna, no sin antes explicar que se usan para hacer fluir mejor las ideas en el marco de una exposición, y casi siempre se utilizan al principio del párrafo.
Para ampliar ideas: por añadidura, también, además, de acuerdo con, sumado a esto, asimismo, al mismo tiempo, a continuación…
Para establecer la causa y el efecto: porque, entonces, por esta razón, en consecuencia, puesto que, debido a, por ello…
Para revelar una finalidad: con el propósito de, con el fin de, con el objeto de, con tal objeto, a fin de, en procura de, para eso...
Para manifestar contraste: no obstante, sin embargo, en oposición a, con todo, aunque, aun cuando, si bien, en contraposición, a pesar de…
Para hacer concesiones ante otras ideas: ahora bien, pero, no obstante, sin embargo…
Para condicionar: tomando en cuenta lo anterior, ateniéndonos a tales conceptos…
Para aludir al tiempo: antes, después, mientras, más tarde, en la actualidad...
Para establecer un orden: en primer lugar, luego, a continuación, más adelante, en tercer lugar, por último…
Para aludir al espacio de las ideas: aquí, en nuestro país, en ese lugar, en tal ámbito…
Para relacionar ideas: de modo similar, del mismo modo, de esa manera…
Para explicar relaciones: por ejemplo, tal es el caso de, en otras palabras, es decir, en particular, dicho de otra manera, o bien…
Resumir y concluir: en resumen, en síntesis, para concluir, para terminar, en forma sumaria, por último, en definitiva, para concretar, en suma…
Para hacer énfasis: sobre todo, es preciso señalar, repetimos, subrayamos, conviene poner énfasis, cabe destacar, cabe resaltar, en otras palabras…
Debo insistir en que estos son apenas algunos de los conectores de párrafos o de expresiones que puede usar un hablante; lo esencial es que conozcamos más de uno para poder emplearlos en nuestra comunicación, sin caer en repeticiones innecesarias que afean lo que decimos.
Que la palabra te acompañe.
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