La caída del caudal en el río Chico pone en riesgo el suministro en Natá y Aguadulce
Personal técnico realiza aforos continuos para determinar el caudal circulante, establecer el grado de estrés del afluente y medir su disponibilidad real.
En la actualidad, solo existe una concesión autorizada en la parte baja del afluente, otorgada a una empresa azucarera.
El nivel del caudal del río Chico, ubicado en el distrito de Natá, provincia de Coclé, es vigilado de cerca por el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) y el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).
Ambas instituciones expresaron su preocupación por la progresiva disminución de este recurso hídrico y por las afectaciones que el descenso del cauce podría generar en diversos sectores de la región.
Oquiro Ortega, ingeniero jefe del Departamento de Seguridad Hídrica de MiAmbiente, indicó que el río Chico es monitoreado en su cuenca alta, media y baja, con especial énfasis en los puntos de extracción destinados a proyectos agrícolas y al abastecimiento de la población.
Ortega admitió que, si bien la baja en el nivel es característica de la época seca, la situación se ha agudizado con la llegada del fenómeno El Niño.
Personal técnico realiza aforos continuos para determinar el caudal circulante, establecer el grado de estrés del afluente y medir su disponibilidad real.
Concesiones vigentes y reclamo de la comunidad
El funcionario de MiAmbiente aclaró que no se han otorgado nuevas concesiones de agua en la cuenca, aunque confirmó la existencia de nuevas solicitudes en trámite.
En la actualidad, solo existe una concesión autorizada en la parte baja del afluente, otorgada a una empresa azucarera.
Ante este escenario, la agrupación Natariegos Residentes en la Capital y el Comité Cívico en Defensa del Río Chico solicitaron formalmente a las autoridades abstenerse de aprobar el uso del recurso para sistemas de riego y producción ganadera intensiva.
Las organizaciones advirtieron al IDAAN que comprometer la capacidad de la fuente pondría en riesgo directo la producción de agua potable para los habitantes de Natá, Aguadulce y el corregimiento de Capellanía. Por ello, hicieron un llamado a la ciudadanía a mantenerse vigilante y denunciar el uso irresponsable del agua ante la entidad ambiental.