Marea celeste y blanca: Guararé se convierte en el epicentro de la afición argentina en Panamá por la final
La fiesta también estuvo acompañada de música y de un ambiente que recordó la histórica celebración del Mundial anterior, cuando Argentina se coronó campeona.
Durante toda la jornada, el parque central se convirtió en una verdadera marea celeste y blanca. Foto. Thays Domínguez
La pasión por Argentina volvió a apoderarse de Guararé, en la provincia de Los Santos. Desde el mediodía de este domingo, cientos de aficionados comenzaron a llegar al parque central para vivir la final de la Copa del Mundo en un ambiente de fiesta, música y mucha emoción, confirmando una vez más por qué este distrito es considerado por muchos como la "casa" de la afición argentina en Panamá.
Banderas celestes y blancas ondeaban por todo el parque, mientras que las camisetas de la Albiceleste, los cánticos y el sonido de la música creaban el escenario perfecto para una jornada que reunió a familias, amigos y visitantes de distintos puntos de la región.
Varios negocios se unieron a la celebración instalando pantallas gigantes, ofreciendo promociones especiales y animando a los asistentes, quienes desde temprano ocuparon los mejores espacios para seguir cada minuto del esperado encuentro.
La fiesta también estuvo acompañada de música y de un ambiente que recordó la histórica celebración del Mundial anterior, cuando Argentina se coronó campeona y Guararé protagonizó una de las concentraciones de fanáticos más multitudinarias de todo el país.
Durante toda la jornada, el parque central se convirtió en una verdadera marea celeste y blanca. Entre abrazos, fotografías y gritos de aliento, los seguidores vivieron intensamente cada instante de la final del Mundial, demostrando que en este punto de la península de Azuero el fútbol se siente con una pasión difícil de igualar.
Más que un partido, esta final se transformó en una celebración colectiva que volvió a reunir a una comunidad que hizo del fútbol una excusa para compartir, disfrutar y mantener viva una tradición que, cada cuatro años, convierte a Guararé en el corazón de la fanaticada argentina en territorio panameño.