"Queremos paz": El clamor de una provincia cansada de la violencia y la delincuencia juvenil
Esta alarmante situación de inseguridad ciudadana se registra en medio de las diversas estrategias que vienen desarrollando los organismos de seguridad.
El temor colectivo ha aumentado en los últimos días debido a que los episodios delictivos se han extendido hasta los centros educativos. Foto. Diómedes Sánchez
La muerte de más de 40 personas en lo que va de este año mantiene profundamente preocupados a los habitantes de la provincia de Colón. Entre las víctimas mortales de los últimos meses se encuentran estudiantes y jóvenes que no superaban los 30 años de edad.
Esta alarmante situación de inseguridad ciudadana se registra en medio de las diversas estrategias que vienen desarrollando los organismos de seguridad en varios puntos de la región para contrarrestar la acción criminal.
El rol de la familia ante la delincuencia
Para Daniel De La Rosa, un soldador de 48 años y padre de cuatro hijos, es urgente que las cabezas de hogar asuman su rol de autoridad para frenar la violencia juvenil. "No es justo que veamos estos cuadros tristes cuando los seres queridos terminan en un cementerio a temprana edad", manifestó.
De La Rosa considera que la desintegración dentro de la propia familia repercute negativamente en la sociedad colonense, lo que genera escenarios vulnerables donde los hijos quedan a merced de los peligros de las calles.
Prevención e internados de conducta
Por su parte, Dustin Ruiz, estudiante universitario de 26 años, opinó que el Estado debe reforzar aún más los programas preventivos en las comunidades para rescatar a la juventud antes de que caiga en la delincuencia.
"Sería bueno tomar modelos de otros países e implementar internados de cambio de conducta para aquellos adolescentes que son rebeldes con sus padres y que ya no se pueden controlar en el hogar", sugirió el universitario.
La urgencia de una resocialización real
En tanto, Edilsa de Monroy, ama de casa de 43 años, consideró que la solución también pasa por el sistema penitenciario. A su juicio, se requiere de centros penales que cumplan con una labor real de resocialización para garantizar que los privados de libertad no vuelvan a cometer delitos una vez salgan a las calles.
El temor colectivo ha aumentado en los últimos días debido a que los episodios delictivos se han extendido hasta los centros educativos, donde ya han resultado heridos varios estudiantes en ataques perpetrados por otros menores de edad.