- 50 familias decidieron abandonar definitivamente sus hogares.
El Sinaproc continúa la búsqueda
- Grupos de funcionarios de la institución peinan el cauce del río y buscan desaparecidos entre los escombros.
Los productores de Las Nubes afectados por la crecida más violenta del río Chiriquí Viejo en toda su historia empezaron a sacar parte de sus cosechas ayer, luego de que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) construyera un vado que los comunica con Cerro Punta.
No obstante, advirtieron que habrá desabastecimiento de legumbres debido a la destrucción de sembradíos e invernaderos.

Mientras, el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) confirmó que la crecida del domingo superó los daños históricos ocasionados por este río en los años 1970, 1973 y 1987.
A pesar de que el Sinaproc tiene varias hipótesis sobre la causa de la violencia de la inundación, no descarta la versión de moradores de Las Nubes, que aseguran que un derrumbe en el cerro Picacho produjo un embalse que provocó que tres cabezas de agua bajaran con mucha fuerza.

El Sinaproc continuaba ayer la búsqueda de desaparecidos.
Las pérdidas económicas para los productores serán menores a las calculadas inicialmente, debido a que el MOP construyó el vado que comunica Las Nubes con Cerro Punta, lo que permitirá sacar los productos hortícolas del área.

El MOP también inició la construcción de un vado en Altos de Las Nubes, en donde 50 viviendas y sembradíos quedaron aislados.
Se anunció que la reparación del tramo de la carretera que colapsó por la fuerte corriente en Nueva Suiza tomará una semana porque se busca alejar la carretera del puente. Las autoridades desconocen aún el monto de los daños ocasionados por el desbordamiento del río Chiriquí Viejo.
Abandonan sus casas
El Ministerio de Vivienda informó que el río destruyó 14 casas y afectó otras 59. Sin embargo, unas 50 familias de Altos de Las Nubes decidieron salir de sus casas definitivamente por miedo a que se repita el terrible hecho del domingo.
Hay 101 personas en el albergue del hotel Los Quetzales en Cerro Punta, de los cuales 41 son hombres, 31 mujeres, 15 niños y 14 lactantes. El área más afectada es la comunidad de Altos de Las Nubes, en donde varias casas quedaron sepultadas bajo el lodo, aisladas e incomunicadas.
En este sector, los residentes se mantienen con temor de volver a vivir estas escenas que calificaron de “terror”. Noris de Guerra aseguró que lo vivido es muy triste, porque todos sus familiares estuvieron en riesgo, al ser sorprendidos en su casa por la corriente de agua, madera y piedra que los dejó atrapados.
Narró que todo fue muy rápido, cuando escuchó el estruendo observó que el río tomaba por todos lados y las personas gritaban y lloraban.
Maritza Pedrol, moradora de Altos de Las Nubes, también vivió momentos de terror. “El río crecía y junto con mis hijos tuve que salir corriendo a la montaña para salvar nuestras vidas y poder evitar que las aguas nos arrastraran”, dijo.
Afirmó que aún no puede dormir porque recuerda cada instante lo que vivió el pasado domingo.
Aguas represadas
Un deslave en el cerro Picacho, en la cordillera en el sector de Las Nubes, ocasionó que se generara un embalse en varias quebradas que dan a un brazo del río Chiriquí Viejo, dijeron moradores del área.
Esto provocó que varias cabezas de agua bajaran con mucha fuerza acompañadas de árboles, piedras y lodo, lo que ocasionó la muerte de nueve personas, la destrucción de dos puentes y daños cuantiosos a viviendas y semilleros de hortalizas.
Darío Núñez, residente en Altos de Las Nubes, señaló que lo que ocurrió el domingo es indescriptible, porque todo fue tan rápido y aterrador que la comunidad ya no quiere vivir en esta zona.
Añadió que salvaron sus vidas milagrosamente, ya que sus casas quedaron en medio de la fuerte corriente. A su juicio, este desbordamiento superó el registrado en 1986.
Darío Espinoza, también de Altos de Las Nubes, coincidió en que el desbordamiento se debió a un derrumbe en el cerro Picacho, lo que ocasionó la avalancha de agua y desechos.
Mientras, el director del Sinaproc, José Donderis, informó que la entidad maneja varias hipótesis de lo que ocurrió. Precisó que una de ellas es que hubo una fuerte precipitación en un periodo de cerca de 45 minutos.
Manifestó que el agua que cayó rebasó la capacidad de manejo del cauce en Las Nubes. A esto se sumó la gran cantidad de árboles caídos, lo que pudo ocasionar un gran embalse que luego cedió.
MOP avanza en trabajos de reparación
El Ministerio de Obras Públicas amplió ayer la carretera que conduce de Bambito a Cerro Punta, a la altura de Nueva Suiza, que sufrió el hundimiento de un paño, debido a las fuertes corrientes del río Chiriquí Viejo.
Las cuadrillas talaron un enorme árbol que cayó sobre la carretera y obstruyó la vía en los dos paños a un kilómetro antes de llegar a Cerro Punta.
En la tarde de ayer llegó al área de la tragedia un contingente de equipo pesado, compuesto por palas mecánicas, camiones y retroexcavadoras.
El MOP también trabaja en la construcción de un vado de emergencia en los dos puntos donde colapsaron dos puentes vehiculares en el sector de Las Nubes, con el fin de reabrir la comunicación entre las comunidades que quedaron aisladas y facilitar a los productores sacar al mercado local y nacional sus productos.
Por otro lado, el director regional del Idaan, Rodrigo Rodríguez, dijo que el sistema de agua potable se restablecerá en Las Nubes en los próximos dos días.
Sostuvo que el sistema de tubería de distribución de dos pulgadas fue el más afectado. Hoy enviarán a unos 20 funcionarios para la reparación.
Afirmó que al lugar se trasladó una pala mecánica que realiza trabajos en la toma de agua y se habilitó un hidrante en el sector conocido como la Y para que la población pueda tener acceso a agua potable.
Agregó que se envió un carro cisterna de 2,800 galones para suministrar agua potable.