Una serie de réplicas volvió a sacudir el centro y sur de Panamá durante las primeras horas de la madrugada de este jueves 5 de noviembre de 2026.
Según los reportes del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, el sistema de fallas Azuero–Soná registró al menos tres sismos con magnitudes superiores a 4.0 en un lapso de apenas tres horas, manteniendo en alerta a las poblaciones de la región azuerense y de la provincia de Veraguas.
El primer movimiento telúrico ocurrió a las 12:59 a. m. con una magnitud de 4.1 y una profundidad de 10 kilómetros. Su epicentro se localizó a 39 kilómetros al este del distrito de Tonosí, en la provincia de Los Santos, donde los residentes sintieron la sacudida inicial que marcó el comienzo de la actividad sísmica de la madrugada.
Menos de una hora después, a la 1:55 a. m., un segundo evento de magnitud 4.2 se reportó hacia el sector occidental de la falla. Este sismo tuvo un origen muy superficial, registrado a solo 5 kilómetros de profundidad, y se ubicó a 42 kilómetros al sureste de Soná, en la provincia de Veraguas.
La secuencia sísmica siguió a las 3:00 a. m. con el evento de mayor intensidad del grupo, que alcanzó una magnitud preliminar de 4.5.
Este tercer temblor se originó nuevamente a 10 kilómetros de profundidad y su epicentro se ubicó a 25 kilómetros al este de Tonosí, confirmando una clara concentración de la energía liberada frente a las costas de la península de Azuero.
A tener en cuenta que los expertos han reiterado que las réplicas forman parte del proceso de reacomodo de la falla y que estas podrían extenderse por dos o tres meses.
Las réplicas han disminuido desde el evento principal del pasado 9 de octubre. De acuerdo con la última actualización de Geociencias, el promedio de réplicas disminuyó progresivamente desde un pico de 102 sismos diarios durante la primera semana post-terremoto a un promedio de 22 sismos por día en los últimos siete días.