Los trámites relacionados con las propiedades en Panamá podrían ser más ágiles si las instituciones del Estado logran integrar la información catastral y registral que manejan por separado. La Autoridad Nacional de Administración de Tierras (ANATI) busca avanzar hacia una especie de cédula catastral única que permita unificar los datos de los inmuebles, detectar inconsistencias y reducir las verificaciones duplicadas.
La iniciativa forma parte de la adopción del modelo internacional LADM-PA, un estándar que establece una estructura común para organizar la información catastral y registral del país. Su implementación permitirá avanzar en el intercambio de datos entre ANATI, el Registro Público, la Dirección General de Ingresos (DGI), el Gobierno Central y los municipios.
La adopción del modelo también busca alinear a Panamá con los estándares internacionales utilizados en materia de información catastral y registral, de organismos como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Según explicó la entidad, uno de los objetivos es que los ciudadanos puedan realizar sus gestiones con mayor facilidad y disminuir la necesidad de repetir verificaciones o presentar información que ya repose en los sistemas del Estado, siempre que los mecanismos de interoperabilidad y las disposiciones legales lo permitan.
La iniciativa alinea a Panamá con estándares internacionales de gestión territorial respaldados por organismos como la ONU, la OEA, el Banco Mundial y el BID.
El modelo busca conectar la información catastral de ANATI con los registros jurídicos de las propiedades en el Registro Público.
La implementación permitirá establecer las bases técnicas para automatizar procesos y facilitar su intercambio entre las instituciones.
Los trámites de compra, venta y actualización catastral mantendrán los procedimientos actuales.
Para quienes tienen una finca inscrita y necesitan venderla, comprar otra propiedad o actualizar sus datos catastrales, la adopción del modelo no representa nuevos trámites ni documentos adicionales. Los procedimientos actuales se mantienen, ya que la transformación se concentrará inicialmente en la manera en que las instituciones organizan, administran y comparten la información.
No obstante, el modelo no corregirá automáticamente los registros ni modificará los derechos de propiedad. Si una persona encuentra diferencias en la información de su finca, deberá acudir a ANATI o al Registro Público, dependiendo de la naturaleza del caso, para recibir orientación sobre el procedimiento correspondiente.
La institución también espera que esta modernización siente las bases para automatizar procesos y disminuir progresivamente las verificaciones manuales. Entre los procedimientos que podrían beneficiarse están las actualizaciones catastrales, las consultas de información predial, los procesos de regularización y titulación, así como la incorporación de datos provenientes de levantamientos catastrales. No obstante, ANATI aclaró que la adopción del estándar no implica una reducción inmediata de las tarifas ni establece nuevos tiempos de atención.
A largo plazo, la información territorial también podrá utilizarse para la planificación urbana y rural, el desarrollo de infraestructura, la inversión pública y la gestión de riesgos ante desastres naturales, ampliando el uso del catastro más allá de los trámites relacionados con la propiedad.