Celebran a Sancho Panza
- Rosalina Orocú Mojica
Al fiel escudero de Don Quijote, al gordito buen diente y sesudo lo honrarán en El Rincón de Sancho.
Tiempos de caballeros andantes, de hazañas, locuras, de entuertos, de enredos y desenredos, de lucha por la justicia, de denuncias de atropellos, de salvaguardar el honor y bienestar de damiselas volverán a la mente de los comensales del Menú Quijotesco.
El Rincón de Sancho se ocupará el 19, 20 y 21 de septiembre de reconocer la grandeza de Sancho.
No se le ha dado el protagonismo que se merece. Siempre se le ha tenido a la sombra de Don Quijote, el larguirucho y aparentemente loco y despistado personaje que hizo famoso a Cervantes a la vez que él, costal de huesos ambulante, eterno enamorado de Dulcinea del Toboso atravesó la barrera del tiempo y el espacio con su lanza aguerrida y su palabra acertada que era más cuerda de lo que cualquiera que de él se burlaba pudiera pensarlo.
Siempre a su lado estuvo Sancho Panza, que cuando se trataba de hacerle el honor a la comida con premura también decía ¡presente! Eso, sin descuidar el cuidar a su amo y decirle cuando creía que tenía que frenar sus impulsos para evitar estar peleando siempre con molinos de viento que en su mente eran enemigos que lo acosaban.
Sancho, quien con la sabiduría del campesino, cuya escuela es la vida puede hablar con propiedad de temas cotidianos, sin tener que recurrir a los libros, porque aunque no sea "culto", es observador y prudente.
Carlos Giambroni, el Gerente Encargado y Chef de El Rincón de Sancho invita a participar de este festejo a Sancho Panza. La idea es realzarlo. Es el primer cumpleaños que se le celebra, porque "detrás de todo caballero a carta cabal hay un gran escudero, uno sin igual que vale en oro lo que pesa".
¡Qué buen comensal era Sancho Panza! El mejor testimonio es su figura rellenita, como su mente de ideas sanas y consejos sobre cómo ser un buen gonernador. Dice verdades que vale la pena acuñar.
En el Menú Quijotesco aparecen ricos platillos que van desde especie de guisos a otras exquisiteses que deleitarán al más exigente paladar.
Carlos Giambroni explica por ejemplo, que las Fritura de duelos y quebrantos es un plato que el campesino comía cuando llegaba a la casa (preparado con huevos, tocino, chorizo y jamón serrano). Es bien delicioso y calórico.
Las Migas de pastor Pancino, era un plato que el campesino se llevaba al campo. Incluía pan, tocino y se mezcla el tocino con uvas.
La Olla Podrida del Hidalgo (el Primer Plato del Menú, porque las que mencionamos antes eran Entradas) explica nuestro interlocutor, que de podrida sólo tiene el nombre, y se le llama así por el tiempo de cocción que tienen las carnes, que se cocinan hasta que se empiezan a deshacer.
Bueno, allí no termina todo. Habrá Asado de cochinillo a la Quiteria: Cochinillo español, muy típico de España.
No olvidemos los Atascaburros: Puré de patatas con bacalao. ¡Con una sola probada tiene suficiente para llenarse!
Los Helados con canutillos y suplicaciones llevan almendras, pecans y chocolate.
Comida medieval, buen vino, atención con trajes de la época, un local ambientado al estilo medieval, con candelabros, con toque de taberna... ¡A la salud suya y de Sancho Panza!

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