Con cerca de dos décadas de trayectoria internacional en empresas, Yisell Castillo cuenta con una sólida experiencia liderando estrategias de marcas icónicas de gran relevancia en América Latina. Hoy basada en Brasil, ha estado al frente de marcas globales clave impulsando iniciativas de innovación y grandes campañas de marketing.
Castillo asume un nuevo reto al frente de Opella como nueva Marketing Head para SOCOPAC (que integra Cono Sur, Centroamérica, el Caribe y la región Andina). Tras esta noticia compartió con Panamá América algunos datos de cuál y cómo considera que será su desempeño frente a este desafió.
Asumir la dirección de marketing para un bloque tan diverso como SOCOPAC (Cono Sur, Centroamérica, el Caribe y la región Andina) representa un hito importante. ¿Cuáles son las prioridades inmediatas con las que arrancas esta gestión?
Mi prioridad es seguir construyendo marcas que conecten con las necesidades reales de las personas, entendiendo la diversidad de mercados y consumidores que tenemos en SOCOPAC. Para eso, quiero enfocarme en fortalecer nuestras marcas, acelerar la innovación y, sobre todo, fortalecer y potenciar el talento de nuestro equipo en los diferentes países.
La región abarca realidades económicas y socioculturales muy variadas. ¿Cómo planeas adaptar la estrategia de marketing para asegurar que las soluciones de autocuidado sean accesibles, comprensibles y relevantes para consumidores con necesidades tan distintas?
Creo que la clave está en ser consistentes en la estrategia, pero flexibles en la ejecución. Nuestras marcas tienen estrategias y fuentes de crecimiento claras, en muchos casos definidos globalmente, que respetamos.
Pero al mismo tiempo, sabemos que lo que funciona en Brasil no necesariamente funciona de la misma manera en Panamá o Colombia. Por eso necesitamos entender profundamente al consumidor, paciente y profesionales de salud, las particularidades culturales de cada mercado para ser más inteligentes e intencionales en cómo activamos nuestras marcas en los distintos pilares, optimizando también nuestros recursos.
No se trata de tener una estrategia diferente para cada país, sino de hacer relevante una misma ambición de marca en realidades distintas.
Tras pasar por gigantes ¿Cuál es la fórmula para coordinar equipos multidisciplinarios en distintos países bajo una misma visión de marca?
Creo que la fórmula empieza por adaptabilidad y flexibilidad. He tenido la oportunidad de vivir desde dentro la transformación de la compañía, desde una mentalidad más cercana a pharma hacia una organización de autocuidado que busca cada vez más agilidad y una mayor orientación al consumidor.
Para liderar equipos multidisciplinarios y en distintos países, es clave entender qué motiva a las personas y darles suficiente contexto para que hagan propia la visión y se sumen a nuestros “sueños”. No se trata solo de alinear prioridades, sino de generar compromiso alrededor de una ambición común.
Y parte del desafío es seguir elevando la barra y cuestionando el status quo. La transformación no termina; necesitamos continuar evolucionando nuestra forma de trabajar, tomando lo mejor de nuestro rigor científico, pero ganando la agilidad, colaboración y velocidad que queremos como compañía.
Con cerca de dos décadas de trayectoria en la industria farmacéutica y de consumo, ¿cuál consideras que es hoy el mayor reto al comunicar e impulsar la categoría de autocuidado en América Latina?
Creo que uno de los principales retos es no confundir autocuidado con automedicación. El autocuidado empieza por dar a las personas acceso a información clara, confiable y simple, que les permita tomar mejores decisiones sobre su salud de manera informada y responsable.
Y esas decisiones no pasan únicamente por elegir una solución. También implican saber cómo prevenir, cómo cuidarse y reconocer cuándo es necesario consultar a un profesional de la salud.
Las personas están tomando un rol cada vez más activo en la prevención y el cuidado de su propia salud. ¿Hacia dónde evoluciona el consumidor de autocuidado en la región?
Estamos viendo un consumidor que quiere participar cada vez más activamente en las decisiones sobre su bienestar, buscando soluciones que se adapten a sus necesidades y a su estilo de vida.
Al mismo tiempo, el entorno de salud está evolucionando muy rápido. La llegada y creciente relevancia de nuevas soluciones, como los GLP-1, está generando también nuevas necesidades en los consumidores. Para nosotros, el desafío está en anticipar esos cambios y seguir desarrollando productos y soluciones que respondan a esas necesidades emergentes.
Mirando hacia el futuro de tu gestión al frente de SOCOPAC, ¿cuál te gustaría que fuera el sello o el impacto principal de tu liderazgo en la marca y en la vida de los consumidores latinoamericanos?
Me gustaría que el sello de mi gestión estuviera muy conectado con nuestra visión en Opella: ser la mejor compañía de medicamentos de consumo en América Latina y para América Latina. Para mí, esto habla no solo de dónde queremos llegar, sino también de cómo queremos hacer las cosas.