Hay ocasiones en que no hacen falta las palabras, pues los gestos lo dicen todo. Tal es el caso de las señales de felicidad ante la futura llegada de un nuevo miembro a la familia que la princesa Marie emitió durante su visita oficial de cinco días a Rusia, en la que acompañaba a su esposo, el príncipe Joaquín de Dinamarca.
Este es el primer viaje al extranjero que realizan juntos para estrechar los lazos económicos y culturales y su primera aparición conjunta en público después del anuncio del nacimiento de su hijo.