Para lograr que el tiempo te rinda
Publicado 2006/08/28 23:00:00
- Zenaida Vásquez y Leonardo Machuca
Ser esclavo del tiempo te encadena a ir un ritmo distinto al que tú deseas. En tus manos está una opción mejor.
Habrá veces que tienes tantas cosas qué hacer y tan poco tiempo que no sabes por dónde comenzar. Al final las haces todas de mala gana. No haces nada o sencillamente haces hasta donde puedes sin ver cuál es más importante. ¡Tranquilo! No sólo a ti te sucede así.
Y allí estás, preguntándote una y otra vez cómo es que a otras personas el tiempo le rinde y a ti se te va como el agua entre los dedos.
Quiero que sepas que "controlar" el tiempo no tiene ciencia. Es juego de niños. El asunto es estar dispuesto a respetar las reglas. Reglas de la lógica una y otras que te pondrán los demás y algunas que puedes poner y alterar tú.
Imaginemos que entras al colegio a las 7: 00 a.m. y sales a la 1: 00 p.m., más el tiempo que te toma llegar a casa, estamos hablando de que a las 2:00 empieza tu dilema entre qué hacer, en qué orden hacerlo y qué dejar para por si queda tiempo.
Quizás tu pienses que hablar con tu novia ya sea chateando por el Internet o vía el celular es lo más importante para ti. O pasar horas y horas navegando por la red, no necesariamente investigando alguna tarea o haciendo algo constructivo.
Cada cabeza es un mundo y lo que para mí es lógico, a lo mejor para ti no. Pero, yo que tú, trataría de poner objetivamente en una balanza las cosas pendientes y priorizar.
Si fuese yo, antes que nada haría una lista de todo lo que tengo que hacer. Hay cosas en ese listado, como podrás ver, que si no las haces tienen un impacto grande, que puede perjudicarte, o a otros. Por ejemplo, si tienes que despertar a tu abuela, que es diabética, para que tome su merienda y se te olvida, pudiera pasarle algo malo. Es vital que la levantes y que ella coma a esa hora. También, si tienes que llamar a tu papá u otro hermano para que recoja a tu hermanita de cuatro años cuando sale de su clase de ballet a las 4: 00 p.m. porque el busito no la traerá, un olvido equivale a dejar a la niña sola, triste, llorando, sintiéndose abandonada, mientras ve que a los otros niños sus padres o alguien querido los viene a buscar.
Importante es pagar la cuenta del teléfono, porque de lo contrario se lo cortan. También comprar el material para el laboratorio de química y estudiar para el bimestral de Álgebra, aunque las Matemáticas no sean tus favoritas. Pero allí las consecuencias de un olvido o un postergarlo quizás no sean tan malas, a menos que tengas notas muy bajas o vayas fracasado.
Luego de que has hecho la lista de cosas por hacer, para que te sea fácil elegir el orden en que las harás ten en cuenta varios aspectos: el impacto de dejar de hacerlas (consecuencias), qué pasa si las haces pero más tarde (o hasta mañana o pasado) si puedes pedirle a otro que las haga por ti (lo que quieren es resultados, ¿no?"). Anota las que tienen hora fija y las que no. Analiza, sopesa y decide.
Otro punto a tomar en cuenta es si hay cosas que puedes hacer a la vez, como hacer llamadas y poner a cocinar los huevos, o fregar los platos y estar pendiente de cuando el bebé se despierta para darle su biberón, o esperar afuera a tu hermanito para recibirlo cuando lo trae el colegial y repasar los verbos, o cuando vas a hacer el súper aprovechar para pagar el agua y la luz.
Así que tú te mueres por estar con los amigos pero tienes esa tanda de cosas por hacer. Bueno, sé práctico y pídeles su ayuda o que te permitan hacer algunas de ellas mientras estás con ellos.
Negocia, llama a tus padres y pregúntales si en vez de ir al súper en la tarde puedes ir en la noche, ya que está abierto 24 horas. O si en vez de doblar la ropa ahora puedes hacerlo antes de ir a la cama. O, quizás, si en vez de ver dos horas de TV puedes ver tres. O si te pueden tomar la lección en la madrugada mientras desayunas en vez de en la noche. O si de paso tu papá cuando viene de buscar a tu hermanita puede pasar por la lavandería y retirar las blusas de tu mamá. Quién sabe y ganes tiempo o te ahorres quehaceres.
Otra cosa para ahorrar tiempo es averiguar si hay otras maneras de hacer una misma cosa. Quizás mientras tú tardas dos horas en aprenderte las capitales o un poema hay otro que tiene un método más rápido y eficaz.
El asunto es tener claro que tienes responsabilidades en el hogar, en casa y en la comunidad, pero que preocuparse no va a llevarte a nada bueno, te creará ansiedad, frustración y hasta desgano. Dejar de cumplirlas hará que se te acumulen más cosas pendientes o te puede ocasionar problemas y crear una fama de irresponsables, en una edad en que estás en formación y debes más que nunca demostrar que eres una persona seria, confiable, con la que se puede contar, con capacidad de respuesta.
Por otro lado, al saber organizarte y priorizar irás desarrollando capacidades que te serán útil en la vida para salir de aprietos, echar para adelante y liderar, siempre, con el tiempo a tu favor, no en contra como cuando se es desorganizado, negligente y se está desorientado.
Y allí estás, preguntándote una y otra vez cómo es que a otras personas el tiempo le rinde y a ti se te va como el agua entre los dedos.
Quiero que sepas que "controlar" el tiempo no tiene ciencia. Es juego de niños. El asunto es estar dispuesto a respetar las reglas. Reglas de la lógica una y otras que te pondrán los demás y algunas que puedes poner y alterar tú.
Imaginemos que entras al colegio a las 7: 00 a.m. y sales a la 1: 00 p.m., más el tiempo que te toma llegar a casa, estamos hablando de que a las 2:00 empieza tu dilema entre qué hacer, en qué orden hacerlo y qué dejar para por si queda tiempo.
Quizás tu pienses que hablar con tu novia ya sea chateando por el Internet o vía el celular es lo más importante para ti. O pasar horas y horas navegando por la red, no necesariamente investigando alguna tarea o haciendo algo constructivo.
Cada cabeza es un mundo y lo que para mí es lógico, a lo mejor para ti no. Pero, yo que tú, trataría de poner objetivamente en una balanza las cosas pendientes y priorizar.
Si fuese yo, antes que nada haría una lista de todo lo que tengo que hacer. Hay cosas en ese listado, como podrás ver, que si no las haces tienen un impacto grande, que puede perjudicarte, o a otros. Por ejemplo, si tienes que despertar a tu abuela, que es diabética, para que tome su merienda y se te olvida, pudiera pasarle algo malo. Es vital que la levantes y que ella coma a esa hora. También, si tienes que llamar a tu papá u otro hermano para que recoja a tu hermanita de cuatro años cuando sale de su clase de ballet a las 4: 00 p.m. porque el busito no la traerá, un olvido equivale a dejar a la niña sola, triste, llorando, sintiéndose abandonada, mientras ve que a los otros niños sus padres o alguien querido los viene a buscar.
Importante es pagar la cuenta del teléfono, porque de lo contrario se lo cortan. También comprar el material para el laboratorio de química y estudiar para el bimestral de Álgebra, aunque las Matemáticas no sean tus favoritas. Pero allí las consecuencias de un olvido o un postergarlo quizás no sean tan malas, a menos que tengas notas muy bajas o vayas fracasado.
Luego de que has hecho la lista de cosas por hacer, para que te sea fácil elegir el orden en que las harás ten en cuenta varios aspectos: el impacto de dejar de hacerlas (consecuencias), qué pasa si las haces pero más tarde (o hasta mañana o pasado) si puedes pedirle a otro que las haga por ti (lo que quieren es resultados, ¿no?"). Anota las que tienen hora fija y las que no. Analiza, sopesa y decide.
Otro punto a tomar en cuenta es si hay cosas que puedes hacer a la vez, como hacer llamadas y poner a cocinar los huevos, o fregar los platos y estar pendiente de cuando el bebé se despierta para darle su biberón, o esperar afuera a tu hermanito para recibirlo cuando lo trae el colegial y repasar los verbos, o cuando vas a hacer el súper aprovechar para pagar el agua y la luz.
Así que tú te mueres por estar con los amigos pero tienes esa tanda de cosas por hacer. Bueno, sé práctico y pídeles su ayuda o que te permitan hacer algunas de ellas mientras estás con ellos.
Negocia, llama a tus padres y pregúntales si en vez de ir al súper en la tarde puedes ir en la noche, ya que está abierto 24 horas. O si en vez de doblar la ropa ahora puedes hacerlo antes de ir a la cama. O, quizás, si en vez de ver dos horas de TV puedes ver tres. O si te pueden tomar la lección en la madrugada mientras desayunas en vez de en la noche. O si de paso tu papá cuando viene de buscar a tu hermanita puede pasar por la lavandería y retirar las blusas de tu mamá. Quién sabe y ganes tiempo o te ahorres quehaceres.
Otra cosa para ahorrar tiempo es averiguar si hay otras maneras de hacer una misma cosa. Quizás mientras tú tardas dos horas en aprenderte las capitales o un poema hay otro que tiene un método más rápido y eficaz.
El asunto es tener claro que tienes responsabilidades en el hogar, en casa y en la comunidad, pero que preocuparse no va a llevarte a nada bueno, te creará ansiedad, frustración y hasta desgano. Dejar de cumplirlas hará que se te acumulen más cosas pendientes o te puede ocasionar problemas y crear una fama de irresponsables, en una edad en que estás en formación y debes más que nunca demostrar que eres una persona seria, confiable, con la que se puede contar, con capacidad de respuesta.
Por otro lado, al saber organizarte y priorizar irás desarrollando capacidades que te serán útil en la vida para salir de aprietos, echar para adelante y liderar, siempre, con el tiempo a tu favor, no en contra como cuando se es desorganizado, negligente y se está desorientado.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.