El idioma en las letras de las canciones
- PARA PANAMA AMERICA
La letra de una canción puede evocar momentos de gran plenitud en nuestra vida. Puede ser un poema, una diatriba, una declaración de fe, un himno a la vida, una protesta etc.
Escribir una de estas letras requiere talento, inspiración y profundidad de pensamiento. Siento gran admiración por las que canta Mercedes Sosa y por las que escriben con gran maestría Rubén Blades y Ricardo Arjona.
Algunas letras, sin embargo, se van con errores idiomáticos y logran perpetuarse en el gusto popular, en cuyo ámbito se repite y multiplica el error.
El excelente escritor y periodista, Álex Grijelmo, incluye en su libro La punta de la lengua, un amplio apartado sobre fallas conceptuales y gramaticales en las letras de las canciones. Él denomina estos errores como “cancionismos”.
Tú recordarás.
Uno de nuestros combos nacionales cantaba una canción que muchas generaciones hemos coreado con gusto: “Tú recordarás los barcos en la bahía, que saben que... fuiste mía, quién sabe dónde estarás...”. Desafortunadamente, en las versiones más difundidas (incluyendo la moderna de Guillermo Rodríguez Alveo, llamado Jimmy Bad Boy) se escucha “fuistes”, con una “s” que sobra y que, además, incomoda.
Así te darás cuenta.
Oscar de León, cantaba (y nos hacía cantar) “llorarás y llorarás, sin nadie que te consuele, así te darás de cuenta que si te engañan duele”. Error: Uno no se da de cuenta, sino que uno se da cuenta. La expresión correcta es “te darás cuenta”. Eliminar el “de” suponía un vacío que no permitiría mantener el ritmo. Sin embargo, bien podía el autor ingeniárselas para meter allí alguna palabra que llenara ese vacío. En la marcha, tarareando la canción, siempre se me ocurrió algo así: “llorarás y llorarás, sin nadie que te consuele, así te podrás dar cuenta que si te engañan duele”.
Sombras nada más.
El popular bolero que inmortalizó Javier Solís y que luego interpretó con excelente voz Rocío Dúrcal tiene un verbo que causa dificultad a los intérpretes y también a los que gustan de corear las canciones: “Quisiera abrir lentamente mis venas, mi sangre toda verterla a tus pies para poderte demostrar que más no puedo amar y entonces, morir después”. La forma con “e” (verterla) es la correcta, sin embargo, no deja de escucharse un molestoso “vertirla”.
¿Tras de la tormenta?.
En el disco “No me ames”, Marc Anthony y Jennifer López cantan lo siguiente: “…este amor es como el sol que sale tras de la tormenta, como dos cometas en la misma estela…”. Obviamente, por aquello de que después de la tormenta viene la calma, aquí lo que se debió decir fue “como el sol que sale después de la tormenta”, o “tras la tormenta”, pero nunca “tras de la tormenta”.
Apaga la luz.
La inmortal Celia Cruz entonaba en el disco homónimo la siguiente letra: “A esos que la vida nunca ha sonreído, que luchan y luchan y luchan sin nada lograr…”.
Claro que el ritmo y el compás no permitían meter allí lo que la gramática exigía: “A esos a los que la vida nunca les ha sonreído…”
Haberlos.
..?. Canta Alfredo Escudero en un disco muy pegajoso: “Hay mujeres malas, habemos hombres buenos...”. Con esa letra, de Gerardo Blanco, el idioma entró en crisis. Se rechaza por agramatical esa forma “habemos”, que, falsamente se fuerza para indicar no sólo el plural, sino que, además, surge por un condicionamiento psicológico que lleva al hablante a sentirse excluido si emplea la forma correcta: hay o los sustitutos “existimos”, “vivimos”, “quedamos”, etc., según el contexto.
Perdona, es que yo.
Rudy la Scala cantaba la canción Mi vida eres tú, en la que aparece lo siguiente: “No sabes qué tan mal lo puede uno pasar ausentándose de ti. Cada día yo traté amar a alguien más que fuese igual que tú...”.
“Cada día yo traté amar...”. Debe ser Traté de amar...”, pues este verbo (cuando significa “intentar” y va seguido de “infinitivo”) exige la preposición: traté de convencer, trataste de ayudar, tratatremos de llegar a tiempo, etc.
Fui yo quien no tomó bien las medidas
Así debió decir la letra de la canción “Mi amor te queda grande”, de Marisela Verena. Comprobar esta forma se da através de la inversión: “Quien no tomó bien las medidas fui yo”.
Galimatías.
La poderosa voz de Isabel Pantoja nos regaló “Marinero de luces”. Hermosa letra la de este disco, no obstante, al final, la tonadillera nos deja escuchar algo ininteligible: “Marinero de luces de sol y de sombra, de mar y de olivo. Se quedó tu silencio de rojo y arena, clavado en el mío”. ¿Cómo es un silencio de rojo y arena?

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