Turba mata a líderes chiítas
Publicado 2003/04/10 23:00:00
- Madrid
El líder chiíta de Irak, Abdul Majid al-Khoei, y su asesor fueron asesinados ayer en un ataque en un santuario en Nayaf, en el centro de Irak, informaron miembros de la fundación familiar. Ali Jabr, de la Fundación Khoei con sede en Londres, dijo que Abdel Majid, hijo de un fallecido líder de la mayoría musulmana chiíta iraquí, fue asesinado en la Suprema Mezquita de Iman Ali, en Nayaf ayer.
"La gente los atacó y mató a los dos dentro de la mezquita"", dijo Alí Assayid Hauder, un mulá que viajó desde la sureña ciudad de Basora para una reunión de líderes islámicos. Posteriormente, Ghanem Jawad, otro miembro de la Fundación Khoei, dijo a la cadena de televisión Al Jazira que el asesor de Khoei, Haidar Kelidar, también fue asesinado por lo que describió como una turba que los atacó en la mezquita.
Los disidentes afirmaron que el rápido retorno de Abdul Majid a Irak -y el respaldo obvio de Estados Unidos a ese líder- había desatado fuertes críticas de otros disidentes chiítas iraquíes, ansiosos por mantener su autoridad después de la caída de Hussein. La Casa Blanca manifestó ayer su "firme condena" del asesinato del líder chiíta iraquí en Nayaf.
"El muy lamentable asesinato de un jeque de Najaf -que Estados Unidos condena con firmeza y por el cual expresamos nuestra solidaridad con el pueblo de Najaf- es un nuevo recordatorio de cuan peligrosa es la situación dentro de Irak", dijo el portavoz Ari Fleischer. El primer ministro británico, Tony Blair, declaró ayer sentirse "entristecido y horrorizado por el asesinato" del clérigo.
Blair dijo que al-Khoei, con quien se había reunido en diversas ocasiones en Londres, "era un líder religioso que representaba la esperanza y la reconciliación y que se había comprometido a construir un futuro mejor para el pueblo iraquí".
Majid es el hijo del fallecido Supremo Ayatola al-Khoei, el líder espiritual de los chiitas de Irak en momentos de la Guerra del Golfo de 1991. El sobrino de al-Khoei, Jawad al-Khoei, dijo a Reuters desde la ciudad sagrada iraní de Qom que Abdul Majid fue apuñalado hasta morir en la mezquita Imam Ali, uno de los lugares más sagrados de los musulmanes chiítas.
"Hace una hora hablamos a las personas que estaban con él en el momento del incidente. Dijeron que fue martirizado por manos traidoras", dijo Jawad al-Khoei. Junto a Abdul Majid también fue asesinado su asesor. El clérigo iraquí disidente, Jeque Fazel al-Haidari dijo que Abdul Majid fue asesinado por combatientes iraquíes leales a Hussein.
"No deberíamos asumir que Hussein y su partido Baas están acabados. Estos combatientes fedayines (paramilitares) adoran a Hussein como un ídolo, él es su predicador", expresó. Abdul Majid al-Khoei era un asesor clave del líder chiíta de Irak, el Supremo Ayatola Ali al-Sistani, quien pidió la semana pasada a sus seguidores no impedir el avance de las fuerzas estadounidenses y británicas, en la ofensiva que busca derrocar el gobierno de Hussein.
"La gente los atacó y mató a los dos dentro de la mezquita"", dijo Alí Assayid Hauder, un mulá que viajó desde la sureña ciudad de Basora para una reunión de líderes islámicos. Posteriormente, Ghanem Jawad, otro miembro de la Fundación Khoei, dijo a la cadena de televisión Al Jazira que el asesor de Khoei, Haidar Kelidar, también fue asesinado por lo que describió como una turba que los atacó en la mezquita.
Los disidentes afirmaron que el rápido retorno de Abdul Majid a Irak -y el respaldo obvio de Estados Unidos a ese líder- había desatado fuertes críticas de otros disidentes chiítas iraquíes, ansiosos por mantener su autoridad después de la caída de Hussein. La Casa Blanca manifestó ayer su "firme condena" del asesinato del líder chiíta iraquí en Nayaf.
"El muy lamentable asesinato de un jeque de Najaf -que Estados Unidos condena con firmeza y por el cual expresamos nuestra solidaridad con el pueblo de Najaf- es un nuevo recordatorio de cuan peligrosa es la situación dentro de Irak", dijo el portavoz Ari Fleischer. El primer ministro británico, Tony Blair, declaró ayer sentirse "entristecido y horrorizado por el asesinato" del clérigo.
Blair dijo que al-Khoei, con quien se había reunido en diversas ocasiones en Londres, "era un líder religioso que representaba la esperanza y la reconciliación y que se había comprometido a construir un futuro mejor para el pueblo iraquí".
Majid es el hijo del fallecido Supremo Ayatola al-Khoei, el líder espiritual de los chiitas de Irak en momentos de la Guerra del Golfo de 1991. El sobrino de al-Khoei, Jawad al-Khoei, dijo a Reuters desde la ciudad sagrada iraní de Qom que Abdul Majid fue apuñalado hasta morir en la mezquita Imam Ali, uno de los lugares más sagrados de los musulmanes chiítas.
"Hace una hora hablamos a las personas que estaban con él en el momento del incidente. Dijeron que fue martirizado por manos traidoras", dijo Jawad al-Khoei. Junto a Abdul Majid también fue asesinado su asesor. El clérigo iraquí disidente, Jeque Fazel al-Haidari dijo que Abdul Majid fue asesinado por combatientes iraquíes leales a Hussein.
"No deberíamos asumir que Hussein y su partido Baas están acabados. Estos combatientes fedayines (paramilitares) adoran a Hussein como un ídolo, él es su predicador", expresó. Abdul Majid al-Khoei era un asesor clave del líder chiíta de Irak, el Supremo Ayatola Ali al-Sistani, quien pidió la semana pasada a sus seguidores no impedir el avance de las fuerzas estadounidenses y británicas, en la ofensiva que busca derrocar el gobierno de Hussein.

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