nytimesinternationalweekly

Cárceles chinas con sistema de vigilancia para controlar a musulmanes

La seguridad en Xinjiang ha sido estricta durante años. En el 2009, cientos de personas murieron durante disturbios étnicos en la capital regional, Urumqi, instando al Gobierno a empezar a instituir políticas más severas.

Chris Buckley - Publicado:

Algunos musulmanes han sido encarcelados tras ser detenidos en campamentos. Un posible campamento. Foto/ Greg Baker/Agence France-Presse — Getty Images.

El Gobierno chino ha construido una red de campamentos de reeducación y un sistema de vigilancia para monitorear y someter a millones de personas de minorías musulmanas en la región de Xinjiang.

Versión impresa

Ahora China recurre a un método más viejo y severo de control: llenar las prisiones en Xinjiang.

La región en el noroeste de China ha experimentado un aumento récord en arrestos, juicios y sentencias carcelarias en los últimos dos años, revela un análisis de The New York Times de datos oficiales previamente no reportados.

VEA TAMBIÉN: Exploran un Líbano verde

Al tiempo que el Gobierno chino implementa una campaña de seguridad dirigida de forma abrumadora a las minorías en Xinjiang, el uso de las cárceles pone en tela de duda incluso las protecciones limitadas de China de los derechos de los acusados.

Los tribunales en Xinjiang —donde minorías en gran parte musulmanas, incluyendo a uigures y kazajos, conforman más de la mitad de la población— sentenciaron a un total de 230 mil personas a prisión u otros castigos en el 2017 y el 2018, significativamente más que en cualquier otro periodo del que se tiene registro en décadas para la región.

Tan sólo durante el 2017, los tribunales de Xinjiang sentenciaron a casi 87 mil acusados, 10 veces más que el año anterior, a penas carcelarias de cinco años o más. Los arrestos se multiplicaron por ocho y los enjuiciamientos por cinco.

Expertos, defensores de los derechos humanos y activistas uigures exiliados dicen que los funcionarios chinos han hecho a un lado las protecciones rudimentarias en su esfuerzo. La policía, los fiscales y los jueces en la región trabajan de la mano para asegurar condenas, en aras de la campaña del Partido Comunista de erradicar la zozobra y convertir a las minorías en gran parte musulmanas en fieles al partido.

Los arrestos, señalaron los detractores, a menudo se basan en cargos endebles o exagerados, y los juicios son sólo un formalismo, con fallos de culpabilidad abrumadoramente probables. Una vez sentenciados, los presos enfrentan abusos potenciales y trabajos forzados en centros hacinados.

Xinjiang no revela cuántas personas están en prisión, y el Gobierno regional no respondió a preguntas enviadas por fax sobre el encarcelamiento.

Sin embargo, la oleada de arrestos, enjuiciamientos y sentencias apunta a un enorme aumento en el encarcelamiento. También parece sin rival en el pasado reciente de China, con base en reportes oficiales que se remontan a décadas atrás. En toda Xinjiang se yerguen cárceles masivas, muchas recién construidas.

VEA TAMBIÉN: Una plaga de moscas invade a Pakistán

“Es como si toda la población es tratada como culpable hasta que se demuestre su inocencia”, dijo Sean R. Roberts, antropólogo en la Universidad George Washington, en Washington, que estudia a los uigures. “Estos campos de internamiento y prisiones no van a desaparecer y son una advertencia a la población de que es mejor que sea más leal al partido”.

Una estudiante uigur, Buzainafu Abudourexiti, de 27 años, fue sentenciada a siete años en prisión en Xinjiang en el 2017.

Su esposo, Almas Nizamidin, un uigur que migró a Australia hace una década, había tratado de conseguirle una visa para que se reuniera con él. Dijo que su esposa fue declarada culpable de juntar a una multitud para alterar el orden público, calificándolo como un delito inventado.

“Estoy muy preocupado por ella, porque no ha habido información”, expresó Nizamidin.

La seguridad en Xinjiang ha sido estricta durante años. En el 2009, cientos de personas murieron durante disturbios étnicos en la capital regional, Urumqi, instando al Gobierno a empezar a instituir políticas más severas.

Muchos uigures y kazajos que han abandonado China dijeron que se les había informado de familiares encarcelados, a veces tras ser detenidos en campamentos. Entre 24 kazajos étnicos entrevistados en enero, seis dijeron que miembros de su familia habían estado encarcelados desde el 2017. Una fracción considerable de los uigures enviados a prisión era formada por empresarios, profesionistas y académicos, indicó Habibulla Altay, comerciante de té uigur que se fue de China en el 2016 y se ha establecido en Suiza.

“El Gobierno piensa que son más peligrosos, porque tienen dinero y conocimientos y a menudo han ido al extranjero”, externó Altay. Agregó que amigos en Xinjiang le habían informado que uno de sus cuñados había sido encarcelado.

VEA TAMBIÉN: Tras 30 años, Alemania sigue dividida

“Las familias muchas veces no saben dónde han desaparecido sus seres queridos”, dijo. “Luego oímos que esta persona fue sentenciada, o que aquélla está en la cárcel. Casi todas las familias tienen esta experiencia”.

Paul Mozur, Austin Ramzy, Christiaan Triebert y Christoph Koettl contribuyeron con reportes.

Etiquetas
Más Noticias

Economía Gobierno destaca disminución de la tensión por detención de buques en puertos chinos

Sociedad Los certificados de salud mental no son obligatorios; salvo algunas excepciones, reiteró el Minsa

Judicial Transferencias de miembro de Foco, bajo revisión por presunto blanqueo

Deportes Umecit va ante Plaza Amador; Alianza contra Veragüense en la semifinal del Clausura en la LPF

Variedades Infanta Elena visita un proyecto de apoyo educativo a madres adolescentes en Panamá

Política Israel destaca apoyo de Panamá; acuerdan mayor colaboración entre países

Sociedad Exigen esclarecer el futuro del aeropuerto Marcos A. Gelabert

Provincias Luego de 22 días sin clases al fin llegó un maestro multigrado en Los Higos de Parita

Sociedad Mora quirúrgica llegará a cero pronto con ayuda de la robótica, asegura Mon

Sucesos Unas 174 aprehensiones relacionadas con homicidio se han registrado en el 2026

Sociedad $295 millones costará el Intercambiador en Albrook y se acaban los tranques

Judicial Aprehenden a siete exfuncionarios vinculados a millonario caso de peculado

Economía Panamá gana arbitraje a Banesco: Tribunal ordena al banco pagar $900,000 al Estado

Política Panamá e Israel refuerzan cooperación en gestión del agua ante crisis en Azuero

Sociedad Etanol en Panamá: Ahorro, debate, mitos y empleos

Provincias Veraguas enfrenta incremento de accidentes fatales

Variedades La Met Gala recaudó $42 millones, pero las joyas de Beyoncé sumaron más

Provincias Stefany Peñalba responde a las denuncias en su contra y afirma que "hay alcaldesa para rato"

Mulino visita ASTIBAL: Astillero clave para buques Panamax en el Canal de Panamá

Política Presidente de Israel visita el Canal de Panamá en histórica gira oficial

Variedades Panamá celebrará su primer Festival Internacional de Circo

Economía Sustancia económica representa más ventajas para las empresas

Sociedad Casi cuatro décadas después, persiste la deuda con las víctimas de la dictadura en Panamá

Economía Economía local de dos corregimientos afectada por toque de queda

Economía Contrataciones laborales crecen 25% en el primer trimestre de 2026

Economía La sectorización del suministro eléctrico reduce la competencia en el mercado

Economía Más de 5 mil trabajadores retoman labores en Chiquita tras reactivación bananera

Variedades Samy y Sandra Sandra prometen revolucionar la música típica con 'Rebeldía'

Sociedad Aprueban crédito extraordinario para la Fase 1 de la sede principal del Servicio Nacional de Migración

Suscríbete a nuestra página en Facebook