La verdad nos hará libres
- Rubén D. Collantes G., Ph. D.
- /
- Investigador, Docente Universitario y Artista Marcial
- /
- e-mail: rdcg31@hotmail.com
- /
- ORCID iD: https:
- /
- /
- orcid.org
- /
- 0000-0002-6094-5458
- /
Al meditar sobre el versículo del Evangelio de Juan 8:32, en el cual Jesús dice: "La verdad os hará libres", considero que esta afirmación tiene una profunda vigencia. Cuando procedemos con honestidad y veracidad, sin nada que ocultar, experimentamos una sensación de libertad, porque nuestra conciencia no está condicionada por aquello que hemos decidido esconder. Sin embargo, la propia naturaleza humana puede hacer que, en determinadas circunstancias, prevalezcan intereses particulares sobre la verdad. La historia también nos muestra que quienes se atreven a cuestionar ideas establecidas pueden enfrentar resistencia, precisamente porque pensar diferente y expresar abiertamente lo que se considera cierto no siempre resulta conveniente para todos.
Aunque esta reflexión tiene un origen religioso, la búsqueda de la verdad trasciende la fe. Forma parte de nuestra condición como seres pensantes. Los grandes filósofos, científicos e innovadores de la humanidad tuvieron que cuestionar lo establecido para generar nuevos conocimientos. En este sentido, la ciencia constituye uno de los caminos mediante los cuales buscamos aproximarnos a la verdad, y su desarrollo depende necesariamente de la libertad de pensamiento, del cuestionamiento y de la posibilidad de investigar sin imposiciones. Por ello, considero fundamental defender una ciencia libre, entendiendo que libertad científica y fe no tienen por qué ser conceptos excluyentes. Tanto la razón como la fe pueden formar parte de la búsqueda humana de respuestas, siempre que exista respeto por las convicciones y el pensamiento de los demás.
Elígenos como fuente preferida y accede más fácilmente a nuestras noticias cuando busques información en Google.
El problema surge cuando se pretende imponer a otros qué deben pensar, qué deben creer o, peor aún, cuál es la verdad que pueden expresar. La libertad de pensamiento y de expresión constituye un derecho fundamental, pero también implica responsabilidad. Ser libre no significa hacer o decir cualquier cosa sin consecuencias, sino tener la posibilidad de pensar, cuestionar y expresarnos respetando la dignidad y los derechos de quienes piensan diferente. Existe un viejo adagio según el cual somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras. Antes de emitir una opinión o formular un juicio, debemos ser conscientes de las consecuencias de aquello que expresamos. Alzar la voz ante situaciones que consideramos injustas no tiene por qué significar atacar a los demás; puede ser, sencillamente, una forma responsable de defender principios en los que creemos.
En lo personal, considero que la búsqueda de la verdad brinda sentido a la vida. Cada persona tiene derecho a recorrer su propio camino, aprender de sus experiencias, desarrollar sus capacidades y descubrir aquello que da propósito a su existencia. La parábola de los talentos nos recuerda, además, que aquello que hemos recibido debe ponerse a producir y compartirse, en lugar de permanecer oculto. Tras haber vivido experiencias cercanas a la muerte, entre ellas la pandemia de COVID-19 y un accidente vehicular, puedo decir con total convicción que estar vivo y tener la oportunidad de seguir brindando lo mejor de uno mismo a los demás es una de las mayores satisfacciones que podemos experimentar.
No siempre coincidiremos en pensamiento, convicciones o motivaciones, pudiendo inclusive en algún momento ser percibidos como rebeldes o irreverentes. Y está bien que así sea. La diversidad de pensamiento forma parte de nuestra condición humana. Pero cuando somos capaces de reconocer aquello que tenemos en común, en lugar de concentrarnos únicamente en nuestras diferencias, podemos contribuir a construir una sociedad más armónica y resiliente. Ser libre es una cosa, pero saber ejercer la libertad con responsabilidad, respeto, empatía y en honor a la verdad debe ser nuestro norte. ¡Bendiciones para todos!

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.