Panamá
Los pericos y loros: guerreros verdes de nuestra naturaleza
- Randy Atencio Valdespino
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- Profesor Especial de la Universidad de Panamá
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El grupo de aves que incluye los pericos y loros en Panamá, además de su importancia natural en los bosques tiene una importancia cultural para los panameños, sobre todo en el interior del país, donde todo aquel que ha tenidocompañía alguna vez de estas aves sabe que son animales que nos provocan empatía para interactuar con ellas y en algunos casos hasta podríamos verlas como parte de una terapia emocional para tranquilizarnos o superar hechos no tan positivos del diario vivir.
Pero es conocido que existen en Panamá regulaciones actuales sobre la tenencia de estas pequeñas aves dentro de los hogares puesto que están protegidas por leyes nacionales y convenios internacionales, sobre todo por aspectos de tráfico ilegal.
Un detalle a tomar en cuenta sobre los pericos y loros es que se sugiere que los mismos no provengan de capturas silvestres porque su venta está prohibida, por lo que estas aves para mantenerlas en los hogares deben provenir de criaderos certificados o tiendas autorizadas. Según la Ley 24 del 7 de junio de 1995 conocida como la "Ley de Vida Silvestre" queda claramente indicado que la tenencia de pericos y loros junto a otras aves silvestres está regulada y se exige para mantenerlas de un registro ante el Ministerio de Ambiente en caso de que provengan de medios naturales, que en caso de no cumplirse puede acarrear multas o decomiso.
En Panamá existe un aprecio especial y hasta sentimental de cierta manera por especies tales como el perico barbinaranja (Brotogeris jugularis (Statius Mullir)), el perico carisucio (Eupsittula pertinax (Limusinas)) y el loro frentirrojo (Amazona autumnalis (Linnaeus)), entre otras especies de la familia de estas aves conocida como Psittacidae.
Pero hay un aspecto que va más allá de las restricciones y multas, es el hecho que para muchas familias en el interior del país los pericos y loros son parte de la familia porque su presencia causa relajación a las personas con las que conviven trayendo beneficios emocionales, porque su compañía anima a las personas a brindarles cariño, escucharlos imitar nombres, cantar o simplemente observarlos.
Aunque existen argumentos asociados a que los pericos y loros pueden causar daños en cultivos de granos y frutales tales como maíz, arroz, mango, papaya y naranjas, también es cierto que el avance de la frontera agrícola y urbana ha degradado las reservas vegetales donde habitan estas aves, por lo que ellas simplemente buscan alternativas alimenticias y lugares donde vivir.
Para ayudar a los pericos y loros en su medio natural lo primero sería no devastar las reservas naturales donde existen árboles que les proveen hogar y alimentación, pero además para el caso de proteger los cultivos agrícolas de loros y pericos entonces utilizar repelentes no tóxicos, utilizar espantapájaros, colgar latas de manera estratégica que las mueva el viento para que los asusten, sembrar barreras físicas próximos a los cultivos, sembrar plantas que sean de mayor interés que el cultivo principal, entre otras medidas de acción.
El uso de venenos, la caza injustificada y otras medidas que solo representan maltrato no tiene espacio porque no han sido estas aves las del problema, hemos sido nosotros que hemos devastado sus hogares y encima también queremos asesinarlas, todo ello se transforma en una especie de daño a nuestro propio entorno donde pareciera que la muerte y la desolación fuera parte de nosotros.
Los pericos y loros forman parte de nuestra riqueza natural con su hermoso color verde y el canto de las bandadas volando simboliza el himno de libertad de estos guerreros verdes de la hermosa Panamá.

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